Animal Crossing: New Horizons – Análisis (Switch)

Soy un jugador de todas las plataformas y géneros, pero a lo largo de los años he creado ciertos prejuicios que muchas veces me alejan de títulos increíbles. Me pasó hace meses con To The Moon y me ha vuelto a pasar con este Animal Crossing: New Horizons, pero gracias a que han derribado esos muros cimentados sobre preconceptos, puedo traeros el análisis de un título imprescindible y que rebosa tranquilidad, dulzura, ingenio, pero también un sistema económico social inmenso. Todo esto y mucho más es Animal Crossing: New Horizons. Vaya por delante que no he jugado al anterior título, pero no es un inconveniente para disfrutarlo al máximo. Nintendo ha conseguido que nos interese crear una aldea próspera en una isla remota desierta.

Con esta premisa comenzaremos la creación de nuestro personaje y la ubicación de esa isla desierta que trataremos por todos los medios posibles convertir en paradisiaca, con algunas preguntas sobre su ubicación geográfica, hemisferio norte o sur y cuatro disposiciones diferentes. Todo esto nos los va consultando un personaje que se convertirá en icónico para nosotros a lo largo de nuestra aventura. Ese personaje es el mapache Tom Nook, que será quien nos prestará el dinero necesario para iniciar la aventura Robinson Crusiana junto a dos vecinos más. Nos subimos a un avión y en cuanto llegamos a la isla comenzaremos un tutorial increíblemente implementado, tanto por su ritmo como por su curva de complejidad, que nos dará lo necesario para conseguir nuestro objetivo. Es más, lo genial de este título al es que no te agobia, pues durante varios días irán apareciendo nuevas mecánicas, funciones, herramientas, encargos y tareas que harán muy amena la primera semana de juego. Sí, habéis leído bien, primera semana, pues Animal Crossing: New Horizons no se juega en unos días, todo lleva su tiempo, desde las construcciones de edificios básicos como el Museo o la tienda de la isla. Esta elección ayuda a que no nos sintamos sobre saturados de información y podamos disfrutar, pues algo que no había comentado hasta ahora es que Animal Crossing: New Horizons es una suerte de simulador de vida real, pues el tiempo transcurre exactamente a la misma velocidad que en la realidad, con sus ciclos de día y noche. Evidentemente no llega a ser 100% simulador de necesidades, pues eso le quitaría la magia que posee el título. Por poner un ejemplo reciente de simultaneidad con la el mundo real podemos ver el primer evento de Pascua, donde podremos crear objetos típicos de estas festividades y sobretodo encontrar los huevos que se han escondido en nuestra isla. Sinceramente es muy gratificante para el jugador estos eventos, pues nos motiva a seguir jugando día tras día, aunque si un día no jugamos, no pasa nada, ya que la vida en la isla sigue su curso aún sin nosotros.

Una peculiaridad del Animal Crossing: New Horizons es que no hay un objetivo final tradicional preestablecido, si no que este lo marcaremos nosotros mismo, al igual que las metas intermedias en ese camino. Desde coleccionar toda la flora o fauna de nuestra isla, y de las demás que existen, fósiles con los que llenar el excepcional museo que tenemos en la isla, tener la casa más grande y hermosa jamás vista o diseñar nuestra ropa entre otras cosas, es lo que podemos usar como esas metas que comentaba antes.

También comentaba al principio que Animal Crossing: New Horizons posee un sistema económico social muy profundo, y ahora lo voy a tratar. En la parte social tenemos como máximo exponente la relación con nuestros vecinos y nuestros amigos a través del modo online. Poder visitar sus islas y que nos visiten a nosotros es un importante componente socializador y también económico, pues ver sus avances nos incitará a querer mejorar nuestra isla, con lo que el sistema capitalista se refleja de la manera más pura en este aspecto. Todas esas cosas que veamos y queramos comprar estarán disponibles, por medio de alguna de las dos monedas que existen en el título, que son las bayas y las millas. Las bayas vienen a ser el oro, pero las millas son una genial manera de fomentar las actividades y desafíos que nos plantea nuestro “amigo” Tom Nook y sus sobrinos Tendo y Nendo. Pongo amigo entre comillas porque siempre nos transmite una sensación de Dulzura y amistad al darnos los préstamos que necesitamos para ir creciendo, aunque si lo piensas un momento el mapache Tom Nook puede llegar a ser odioso si llegamos a deberle mucho dinero.

Había comentado el tema de herramientas y construcción, y os puedo decir que es una de los pilares del título. La cantidad de herramientas como el hacha, la pala, la escalera, la pértiga, la caña, la red, y muchas más están perfectamente divididas en niveles de dureza o durabilidad y a su vez en su dificultad para construirlos. Los recursos que necesitaremos para construirlos son la madera, que hay 3 tipos, piedra, pepitas de hierro o barro por ejemplo. Hay muchos más, pero es interesante descubrirlos y disfrutar de la dificultad para encontrarlos. Y aún hay una capa más en este apartado de las herramientas, y es que no podremos construir todo desde el principio, pues con la consecución de encargos, o comprando en la tienda obtendremos las recetas que nos darán el conocimiento para poder construir esa herramienta u objeto de cualquier tipo, como camas, plantas, adornos, mesitas de cama, de jardín y un larguísimo etcétera.

Las millas, como decía, son importantes, pues las podemos obtener con la consecución de pequeños retos, como pescar 5 peces, cazar 3 insectos y un sin fin de variantes de estas. Gracias a poder acumular millas de este modo, podremos comprar mejoras que con las bayas no podemos, como la rueda de herramientas, la cual facilita el acceso directo a ellas a través de botones directos o la capacidad del inventario, pues esto es imprescindible. Al principio tendremos poco espacio en nuestro bolsillos para recolectar objetos y materiales, pero al mejorar esta capacidad podremos realizar largas travesías por la isla o islas a las que viajemos y así poder cargarnos de más objetos interesantes. También tendremos una mejora de almacén, por así decirlo, al pasar de la tienda de campaña a vivir en una casa, previo pago de nuestra primera deuda a Tom Nook, y la consiguiente solicitud de otro préstamo para poder sufragar ese nuevo hogar más cómodo y espacioso.

La posibilidad de cambiar el entorno a nuestro gusto es importante en Animal Crossing: New Horizons, pues crear jardines de flores, las que queramos, colocar adornos en nuestro patio como columpios, o juegos varios, nos da esa Libertad que pocos títulos consiguen. Pero como os digo, las millas son el motor con el cual el título nos lleva a jugar sin parar en busca de más y más millas que nos den acceso a cosas tan locas como un robot gigante o visitar esas islas desiertas que no son de nuestros amigos de manera aleatoria en busca de materiales caros para vender. En definitiva, la cantidad de contenido en cuanto a actividades para no aburrirse es gigantesca.

A nivel visual Animal Crossing: New Horizons es hermoso, jovial y con unas animaciones cuidadísimas. Desde los peces, pasando por las hojas de los diferentes tipos de árboles, hasta las olas que llegan a la orilla de la playa o golpean con fuerza los acantilados están muy detalladas y se sienten geniales. Todo está cuidado en este título, también el rendimiento gráfico que es excelente tanto en su modo portátil como conectada al televisor o monitor. La banda sonora está cuidada de manera excepcional, nos acompaña en el día a día con unas melodías relajantes y distendidas y los sonidos ambiente se perciben de una manera perfecta. Mención especial a la traducción de los textos al castellano, pues las rimas graciosas son increíbles y siempre los sacan una sonrisa.

Como conclusión final para este Animal Crossing: New Horizons tengo que invitaros a que lo juguéis, pues la sensación de tranquilidad, paz y sosiego que transmite es indescriptible. Su belleza artística, su habilidad para llamarte día tras día a que continúes en la isla haciendo infinidad de tareas o si llénate contemplando el paisaje es de una elegancia sin parangón. En definitiva no puedo más que recomendar este Animal Crossing: New Horizons a cualquier tipo de jugador y de casi cualquier edad. Un juego imprescindible se mire por donde se mire.

Review
  • IMPRESCINDIBLETotal Score
    PUNTOS POSITIVOS

    + Contenido prácticamente ilimitado
    + Sistema socio-económico profundo
    + Animaciones, estética y artística excepcionales
    + Banda sonora perfecta

      PUNTOS NEGATIVOS

      - La repetición de algunas tareas

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