Crossing Souls – Los Goonies vuelven en forma de píxel. [Análisis]

El estudio español Fourattic nos presenta su primer juego de la mano de Devolver Digital tras algo más de tres años de desarrollo y una campaña de Kickstarter de por medio. Disponible en PC y PS4 te animamos a seguir leyendo para descubrir que nos trae este juego cargado de referencias a los 80 y construido en pixel art  que hará las delicias de los nostálgicos de la época.

En Crossing Souls nos pondremos en la piel de un grupo de cinco amigos que residen en el pueblo californiano de Tajunga en el ya distante 1986. Estos cinco jóvenes se verán envueltos en una aventura que recordará a películas como E.T. o Los Goonies y más recientemente a series como la aclamada Strangers Things.

En esta epopeya ochentera nuestros protagonistas descubrirán los secretos de la piedra de la Duat, un artefacto que encierra un poder antiguo y que es capaz de unir el mundo de los muertos con el de los vivos y que será la herramienta a través de la cual giren las aproximadamente siete horas que dura el título.

Con un desarrollo lineal, el juego se mueve a medio camino entre la expresión más pura del videojuego y la del cine, mostrándonos el devenir de sus ocho capítulos como si de una película se tratara y haciendo uso en las transiciones de sus ocho actos de secuencias en forma de metraje de animación para desarrollar su historia y que será otro guiño más a los 80 de entre los muchísimos que encontraremos dentro de este juego. La narrativa de este título se ve complementada por conversaciones in-game en forma de texto en pantalla que de manera rápida y directa nos situarán en la acción de este regalo en forma de pixel art que es Crossing Souls.

Crossing Souls no es solo una mezcla de referencias a las década de Marty McFly y Guizmo sino que además se trata de un mix de géneros de todos los tipos. A lo largo del juego encontraremos pantallas de puzles, hack and slash, scroll lateral, plataformas, beat em up, conducción e incluso aventura gráfica.

A la variada cantidad de géneros que encontramos, se unirá la variedad que otorga poder manejar a cada uno de los cinco personajes protagonistas y que cuentan con un amplio repertorio de ataques para acabar con los enemigos y que consistirán en golpear con un bate, con una comba o con sus puños y en disparar un arma láser. Cada personaje tiene su propio ataque pero podremos disponer de ellos a nuestro antojo intercambiándolos con solo pulsar un botón. A esta multitud de distintos ataques se unirán distintas formas de desplazarse por el mapa, así, uno de nuestros personajes podrá saltar al estilo más clásico del género de plataformas, otro sorteará los obstáculos con su aerodeslizador, usaremos la fuerza bruta con el más corpulento de nuestros compañeros para desplazar bloques de piedra y realizaremos grandes saltos propulsados por el uso de nuestra comba atada a dos árboles en forma de enorme tirachinas.

El diseño de los personajes es bastante resultón gracias a la técnica utilizada pero este pixel art se desdibuja en el diseño de escenarios que en ocasiones no lograrán trasmitir bien la profundidad y provocarán el despiste de algún jugador. Especialmente problemático puede resultar en las pantallas de plataformas donde medir los saltos podrá resultar algo complicado por la perspectiva que se nos muestra en el juego y la tosquedad en el manejo de alguno de nuestros héroes por accidente.

Estos escenarios no serán excesivamente amplios ya que el estilo lineal del juego así lo requiere pero la exploración de los mismos nos deparará algunas sorpresas en forma de de objetos de curación, luces de flash aturdidoras o bombas que servirán para desbloquear caminos ocultos. A todo esto se une la presencia de coleccionables en forma de cintas VHS, casetes de música y cartuchos de NES que no desaprovecharán tampoco la ocasión de referenciar  la década del pelo cardado y la caída del muro en Berlín. Recogerlos todos puede ser una excusa perfecta para revisitar el título y ya de paso esbozar alguna que otra sonrisa nostálgica.

Su apartado musical no desmerece en nada al título y quizás sea uno de sus puntos más sobresalientes ya que las composiciones que escucharemos a lo largo de la aventura resultarán de lo más evocadoras y en muchos casos pegadizas. No podemos decir lo mismo de los efectos de sonido que en ocasiones no corresponden bien con lo que se ve en pantalla. En cuanto a los textos en pantalla estarán disponibles tanto en la lengua de Shakespeare como en español.

En conclusión Crossing Souls es un título símpatico y variado que nos hará disfrutar recordando viejos tiempos y que se ha de mirar desde la perspectiva de un primer juego de estudio que supone a todas luces un estupendo debut de los chicos de Fourattic.

Guardado Rápido
Estamos en Vivo!
Ingresar
Cargando…
Regístrate!

New membership are not allowed.

Cargando…