cuando-los-desarrolladores-patean-el-tablero

Cuando uno es gamer de hace muchos años, es inevitable detenerse en un punto y mirar hacia atrás. Como eran las cosas antes, que cambio para bien, que cambio para mal.

Hace un tiempo en un foro, alguien hizo la pregunta ¿Qué perdieron los juegos con el tiempo? Y la respuesta de la comunidad fue unánime; se volvieron más simples.

Hoy es común en los juegos ver indicaciones por todos lados, de adonde hay que ir, por donde hay que avanzar, como hay que hacer las cosas. Incluso es común ver juegos que entre pantallas de carga te dan tips de cómo avanzar e incluso de ¡como derrotar a un jefe!

A donde quedo eso de intentar cientos de veces, buscando la forma, la manera, ese talón de Aquiles que hacia caer al gigante que teníamos en frente. Donde quedo, sentir desesperación por seguir con vida, para dar el último estoque, y terminar la batalla victoriosos.

Alguien se acuerda de Metal gear solid? La pelea con psicho mantis. Cuantos intentos tuvimos que hacer hasta darnos cuenta que había que cambiar el mando de slot para poder evitar que nos leyera los movimientos (gracias Hideo por tanta magia).

¿Alguien se acuerda de eso? No fue hace mucho, 1998. Ni 20 años hace.

Juegos en primera persona, como call of duty, donde hay NPCs por todos lados que nos indican cuando frenar, cuando seguir, a donde ir ¿Alguien se acuerda de Goldeneye 007 para N64?

Te largaban solito, sin mapa, sin indicaciones y arreglate.

Alguien se acuerda de los puzzles de Resident  evil, o Silent Hill. Ya casi no hay puzles en los juegos, y si los hay siempre están en un segundo plano, donde no afecta el avance de la historia principal. No sea cosa que nos trabemos y nos frustremos ¿no?

Lamentablemente hoy lo mainstream es que los juegos sean simples, y debo decirlo, con esa simpleza han perdido un poco de lo que se trata un juego. El descubrir las cosas por uno mismo. El hecho de sentirnos intrigados, totalmente inmersos en un juego.

Hay algunos juegos que quizá aun conserven algo de “la vieja escuela”, en su mayoría los juegos de rol como Dragon Age o la saga the Witcher, pero no llegan a ser 100% old school.

No me mal interpreten, amo los juegos, y los sigo disfrutando. Simplemente hay que adaptarse y ver lo bueno que tienen para ofrecer, que es mucho.

Pero, siempre pasa, un buen día alguien se cansa, y dice ¡basta! Esto se está tornando aburrido y entonces, sucede el milagro. Patea el tablero. Se aparta del derrotero mainstream, se caga en los gamers newage que la tienen toda fácil y nos dan algo que nos vuela la cabeza.

Si señores, estoy hablando de Dark souls. Dark souls. Un juego que gracias a un puñado de fans que hizo una petición, fue lanzado para pc. Y hay que agradecer.

maxresdefault

Dark souls es tal vez uno de los mejores juegos de los últimos 10 años. Sin exagerar. Es un juego que te transporta a un mundo maravilloso, que te atrapa en sus fauces y no te suelta. Es un juego que te hace sentir lo que no te hace sentir ningún otro; que uno es vulnerable. Acá no somos un asesino, que mata soldados de a cientos. Ni un súper marine que revienta todo a los tiros. No no, acá somos un tipito con una espadita y un escudo, que avanza por uno de los mundos más bellos y peligrosos que jamás hayamos visto.

No hay mapa, no. No sabemos dónde estamos. No hay indicaciones (¿por donde pasa el 37?). No hay ayuda, salvo algunas líneas cripticas de los 2 o 3 NPCs desparramados por Lodran. Solo nosotros, y los peligros que nos asechan en cada rincón. Se avanza lento, si, muy lento, porque ir a lo loco, a lo que estamos acostumbrados, a “reviento todo, mato a todos con mis súper ataques” acá no existe. Es ir a una inevitable muerte. Acá hay que pensar, investigar, repensar y volver a investigar.  Cualquier enemigo, si cualquiera, hasta el más irrelevante es letal. Tenemos que tener los ojos bien abiertos, porque las respuestas a nuestras preguntas están ahí, solo que no hay un indicador que las delate.

Y así, avanzamos, dubitativos, temerosos. Y de repente tenemos a un mino tauro de 3 metros frente a nosotros. Hay que derrotarlo. Con nuestra espadita de 1m, contra su garrote de 2m.

¿Y cómo lo derroto? Ah, arreglate pibe. Proba, analízalo, deja que te ataque, busca el momento, su talón de Aquiles.

Y nunca mejor puesto el subtitulo: “Prepare to die”. Vamos a morir, cientos de veces. El juego es despiadado, brutal, hasta diría que perverso en algunos momentos. Y eso es mi amigo,  lo que te alienta a seguir. Queres triunfar. Queres demostrarle al juego que vos podes. Queres avanzar, para saber cuál es el próximo reto, la próxima área a la cual tenes que ir. Porque el juego es bello, tan bello como desafiante.

Como dije antes, te atrapa, te absorbe, no lo podes soltar. Y de repente te sentís como antes, como jugando al SNES o a la génesis, o a la psx. Retrocediste 15 años, 20 años y volviste a sentir lo que es ser un gamer. Te devolvieron eso que te quitaron, esa emoción que sentías al comenzar a jugar. Ese nerviosismo mezclado con ansiedad de saber que tenes que enfrentar a una quimera, a un golem de acero, cientos de veces más poderoso que vos y te preguntas ¿será hoy el día en que lo derrote?

dark_souls_taurus_demon

Te transpiran las manos, tenes la rutina, sabes sus debilidades, cuando atacar, cuando retroceder. Lo derrotas, triunfaste. Te sentís gigante, no pasas por la puerta de lo ancho. La recompensa es grande. Pero el viaje sigue. Sabes que falta mucho. Y que si este reto fue difícil, el próximo será aún mayor.

Pero ese reto, hay que buscarlo. Hay que volver a investigar, volver a patear la calle, sabiendo que la muerte te espera ahí, justo a la vuelta de la esquina.

Dark souls es sin duda, una obra maestra. Un juego que todo aquel que se haga llamar gamer, debe jugar. Porque es un viaje apasionante, extenuante y reconfortante.

Porque te hace recordar por qué amas los video juegos.

El 11/3 se estrena Dark souls 2, esperemos que sigan por la misma senda y nos entreguen otra obra maestra para el salón de la fama.

Ingresar
Cargando…
Regístrate!

New membership are not allowed.

Cargando…