F1 2018 – Análisis

Monoplazas en formación. El safety car se para al fondo de la pista y los semáforos se tornan en rojo. Tensión, no solo en las gradas y los boxes, también para los pilotos. En estos instantes sus corazones llegan a las 180 pulsaciones por minuto. Se empiezan a apagar las luces y…  llega la hora de F1 2018.

Codemaster nos brinda otro año más de un nuevo título de la saga, compañía en la que la Fórmula 1 ha confiado de nuevo para recrear al máximo la experiencia de la competición en el salón de nuestra casa. Y no es para menos, ya que Codemaster se está posicionando como una de las compañías de videojuegos con mayores garantías porque, además de esta franquicia tan bien valorada, tiene un estandarte como el DiRT, donde sus buenas opiniones solo son superadas por sus ventas.

El F1 2018 salió el pasado 24 de agosto para las plataformas Playstation 4, XBOX One y PC, bajo la expectación que solo un título de carácter mundial como este puede conseguir. Y es que son muchos los fans no solo de la Fórmula 1, sino de la conducción en general que esperan a que salga año tras año.

Como siempre, contamos con todos los equipos que disputan el campeonato para poder medirnos a los mejores pilotos de la parrilla. Un total de 10 escuderías y 20 coches diseñados con todo lujo de detalles, contando con el novedoso halo, incluído en esta nueva edición (aunque bien se puede quitar parcial o totalmente para que no estorbe a la hora de conducir). Además, como ya ocurría con F1 2017, contamos con coches clásicos para poder experimentar lo que sentían algunos de los ídolos del pasado. En esta edición el número ha aumentado 20 monoplazas extra de todas las épocas con los que podemos emular a Ayrton Senna, Nicky Lauda o Michael Schumacher.

Viajaremos por 21 localizaciones diferentes donde encontraremos algunos de los circuitos más míticos del mundial de Fórmula 1, aunque también por otros que se han añadido este año, como el GP de Alemania de Hockenheim o el GP de Francia de Paul Ricard, que han vuelto al calendario del gran circo.

En el apartado gráfico no se aprecia mucho salto con respecto a la anterior entrega, aunque no es de extrañar ya que se ha usado el mismo motor. El menú principal tiene el mismo diseño que el videojuego del pasado año, y podemos ver algún cambio en el exterior de los circuitos (además del completo modelado de los dos nuevos trazados) donde lo que más se ve afectada es la iluminación, sobre todo con el cambio dinámico de clima, que nos da un efecto muy realista de las pistas mojadas.

Algo negativo en este punto son los desperfectos en los coches, y es que no apreciamos demasiados cambios después de golpear el monoplaza. El alerón delantero y las ruedas son los puntos más conflictivos (aunque podríamos decir los únicos) cuando nos acercamos demasiados a los oponentes o a los muros.

El sonido es un punto destacable ya que todos los efectos que podemos encontrar en las carreras están 100% recreados en el videojuego. Desde los diferentes motores (se diferencia claramente los que son Ferrari de los Renault, Mercedes u Honda)  hasta los sonidos de la radio o del trazado. Este año se ha incorporado la banda sonora oficial de la Fórmula 1, la misma que los aficionados disfrutamos en las retransmisiones reales de cada carrera, y esto suma un elemento más para sumergirnos completamente en la atmósfera de la competición.

Metiéndonos en términos de jugabilidad, hay una gran diferencia entre jugar a este título con un mando o con un volante. Si lo jugamos con mando, la cantidad de ayudas en las que tendremos que confiar para llevar el coche sin sobresaltos son mucho mayores que si lo usamos con un volante: desde activar el freno antibloqueo o la asistencia de frenado, hasta hacer uso del control de tracción. El mando deja muy poco margen de error, y eso se nota de cara a conseguir las décimas extra que se necesitan para ganar carreras. La máxima precisión, además de con mucha práctica, se consigue con el volante.

Sobre la conducción, se puede decir que no llega al nivel de simulación. Es verdad que tiene una dinámica que puede llegar a asemejarse a algunos de los juegues referencia en el apartado físicas, como puede ser Assetto Corsa o iRacing, pero hay que decir en su defensa que tampoco ostenta a esto ya que es un juego para el público general. Aunque gracias a las ayudas (o más bien, la falta de ellas) podemos hacer de nuestra experiencia más o menos difícil (complicándonos las salidas sin control de tracción, o las frenadas sin ABS), el videojuego pretende satisfacer a todos los jugadores, aunque no por ello deja de ser una apuesta entretenida e interesante también para los amantes de la simulación.

En el apartado que se acerca más a lo real encontramos la necesidad de tomar decisiones durante la carrera, controlar la temperatura de los neumáticos para su correcto funcionamiento, tomar contacto gracias a unos comandos muy preciosos con nuestro ingeniero de pista o activar el DRS de un modo manual para hacer que el coche obtenga una velocidad punta más alta en algunos puntos del circuito. Un añadido nuevo en la conducción en este nuevo título y que ha despertado buenas críticas es el uso manual (aunque también se puede hacer automático) del ERS, haciendo variar la carga de energía que usará el coche para potenciarse en según qué momentos (adelantar, o no ser adelantado).

La inteligencia artificial en este apartado es muy buena. Las luchas con los otros coches en pista son limpias y nos dejan buen sabor de boca, sobre todo cuando luchan entre dos competidores por una posición, haciendo que ambos pierdan tiempo como ocurre con las carreras de verdad.

Tenemos varios modos de juego para poder quemar adrenalina. Estos son Gran premio, que se trata de un fin de semana de carrera completo, Prueba contrarreloj, donde nuestro único rival es el crono, Evento, donde nos podrán diferentes opciones que tendremos que batir, Campeonatos, con diferentes dinámicas y coches de otras épocas y, los que son los dos puntos fuertes, Modo carrera, y Multijugador.

El modo carrera se ha convertido con los años en uno de los referentes entre los títulos de conducción, y nos pondrá de lleno en la piel de una joven promesa que llega a la Fórmula 1 con hambre de victorias. Nos dejarán escoger un avatar (con no demasiadas variables) y un equipo para comenzar nuestra aventura en el Gran Circo. Después de ahí, tendremos que empezar a rodar con el coche ya sea en las diferentes carreras del campeonato o también en eventos especiales a los que nos invitarán durante el calendario, teniendo varios objetivos que cumplir, como el tiempo al volante o posición. Como se suele decir en las competiciones de motor, tu primer rival a batir es tu compañero de equipo, y se centrarán mucho en esta lucha interna con diferentes retos donde nos medirán con nuestro vecino de box.

Las cinemáticas del modo carrera están muy logradas, viviendo el día a día del paddock y toda la acción entre bastidores. Este año también tendremos un novedoso sistema de entrevistas, donde una reportera nos hará una serie de preguntas al acabar las sesiones donde nuestras respuestas condicionaran no solo nuestra personalidad y toma de decisiones sino también al equipo actual y su reputación en la parrilla.

Uno de los puntos en los que la Fórmula 1 está centrada son las nuevas competiciones e-sport que están cogiendo cada vez más fuerza en los videojuegos de carreras. El año pasado organizaron un campeonato global donde se seleccionaba en una final presencial al piloto más rápido de F1 2017, y sin duda quieren seguir explotando estos campeonatos online. Incluso han organizado un draft, al estilo NBA, donde las escuderías reales del campeonato han seleccionado a los mejores jugadores clasificados para competir entre ellos en un campeonato paralelo al real.

Por ello han perfeccionado su modo multijugador online, que se divide en tres modalidades: con licencia, sin licencia y campeonatos. Las carreras con licencia nos enfrentarán de un modo aleatorio con pilotos de nuestro nivel, usando como referencia tres variables: Experiencialimpieza y conducción. Aunque bien es cierto que no siempre se cumple el nivel esperado de los rivales que nos tocan con este sistema, la sensación es a priori positiva aunque quedan cosas por pulir, como las caídas de conexión o las sanciones que se aplican (llegando a ser muy injustas en ciertos movimientos).

Lo más negativo del multijugador de F1 2018 es que no tiene pantalla dividida, por lo que si queremos jugar con algún amigo no nos va a quedar otro remedio que crear una sala y jugar en red.

Con todo esto, podríamos decir que el F1 2018 se trata de una evolución, y no una revolución, con respecto a su predecesor. Estamos hablando de una entrega muy pulida, entretenida y completa, que no dejará a nadie indiferente, ya seas un usuario casual que juega con mando, o un simracerque juega con un buen volante. Todos los jugadores tienen cabida en este nuevo título de Codemaster que parece se va a posicionar como uno de los referentes de conducción en este año 2018.

Análisis
  • F1 2018
    EvoluciónVeredicto

    F1 2018 se trata de una evolución, y no una revolución, con respecto a su predecesor. Estamos hablando de una entrega muy pulida, entretenida y completa, que no dejará a nadie indiferente, ya seas un usuario casual que juega con mando, o un simracerque juega con un buen volante. Todos los jugadores tienen cabida en este nuevo título de Codemaster que parece se va a posicionar como uno de los referentes de conducción en este año 2018.

    Lo bueno y lo malo
      • Lo bueno
        • Todas las licencias de la F1 recreadas al milímetro.
        • Mejora en los efectos de sonido y la BSO oficial del campeonato.
      • Lo malo
        • No se aprecian los desperfectos de los coches tras los accidentes.
        • La falta de multijugador local.
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