Pokémon Let’s Go! Pikachu & Eevee – Análisis

¿Cuántos hechos pueden considerarse una revolución como lo fue Pokémon GO? La aplicación de celulares, que ya cuenta con casi dos años y medio de vida, atrajo a una cantidad de público nuevo descomunal. Grandes y chicos se vieron enganchados con un juego que, al menos por unas semanas, los hizo salir a la calle con el único objetivo de progresar en dicho espacio. No había discriminación alguna en sexo y edad, cualquiera podía hablar con cualquiera sin pared o limitación alguna, lo que dejó una impresión súper positiva a los ojos de todos.

Nintendo y The Pokémon Company vieron que GO fue mucho más que un juego y, lógicamente, lo aprovecharon. Así fue como concentraron sus recursos en una nueva entrega para consolas orientada a el nuevo público, dejando de lado -por ahora- a la base de fans de siempre. La primer versión de la saga en Nintendo Switch no es la sucesora de Sun/Moon, ni tampoco un Spin-off como lo fueron los Mystery Dungeon, Snap, etc. Pokémon Let’s Go! Pikachu y Pokémon Let’s Go! Eevee son el inicio de una nueva serie de juegos principales de la saga. Según palabras de los desarrolladores, la octava generación -las verdaderas “secuelas”- está en producción y saldrá el año entrante.

¿Por qué no es considerado un juego secundario, pero tampoco una secuela a los principales? Por varios motivos. Principalmente, siento que fue pensado como el nuevo punto de partida para todos los nuevos jugadores. Otras empresas hacen un reboot, Pokémon hace esto. Aprovecha el éxito del GO, y lo adapta/mezcla con el estilo clásico.

  • Aclaró que Pokémon Let’s Go! es un remake de Red/Blue/Green/Yellow, los que iniciaron todo en Game Boy allá por el 1996. Están disponibles solo los primeros 151 Pokémon de Kanto, excluyendo -casi- completamente las otras 6 regiones, lo que veo como un intento de no sobresaturar al jugador. Los primeros 151 (147 si dejamos afuera a los legendarios) son aquellos que estuvieron en el primer año de la aplicación, algo que ya dice a qué público están apuntando. Quieren aprovechar a todos los que se sumaron al principio, y no confundir con criaturas que se sumaron después y, por decirlo de alguna manera, solo los que “se quedaron” consiguieron conocer.
  • Las mecánicas de captura, que creo que es lo más obvio y lo que a la mayoría les quedó en la cabeza al ver el primer trailer, son las del GO. Los encuentros salvajes desaparecieron, es decir, no hay peleas con Pokémon salvajes, solo con los legendarios y con los entrenadores. En Let’s Go! los Pokémon aparecen caminando en la hierba, y basta con chocarlos para que abra la pantalla de captura que, sin exagerarla, es igual a la del GO pero…más ancha. La especie en el medio, un circulo que se va achicando para un posible bonus de experiencia, la posibilidad de usar bayas (berries) y cambiar de Poke Balls, y nada más. Algunos de ellos se mueven horizontalmente, pueden saltar y, dependiendo de su nivel, son más difíciles de atrapar. Debilitar a un Pokémon para atraparlo no existe, y solo los legendarios tienen un trato similar.
  • Las peleas con los entrenadores son, si el jugador quiere, estúpidamente fáciles, y para nada necesarias. Tanto Eevee como Pikachu son una máquina de destrucción masiva, tienen ataques que les permiten ganar bastante fácil, incluso con desventaja de tipos. De igual manera, la experiencia que se recibe por combatir es poca a comparación de aquella que entregan las capturas. La ventaja que se saca atrapando es mucho más alta a aquella que da combatir. Por dar un ejemplo, en una hora conseguí llevar mi equipo entero de LVL 62 a LVL 100 atrapando Chanseys en la cueva final. Hasta hay mecánicas que multiplican la experiencia si llevás un rato atrapando únicamente el mismo Pokémon. Aclaro que Chansey no es ni difícil de encontrar, ni difícil de atrapar. Por otro lado, ganar una vez la liga en 10-15 minutos te sube 2 o 3 niveles como mucho a esa altura. En pocas palabras, las peleas son evitables.

Por esto, y por varias cosas más, siento que The Pokémon Company buscó “volver a empezar”, esta vez para la gente que llegó con el GO. De todos modos, yo, que juego casi todo lo que sale de Pokémon desde Game Boy, lo disfruté bastante. El carisma de siempre está intacto, y en ningún momento lo sentí “peor que” las entregas principales. Lo vi más fácil, simplificado, algo que me hubiese encantado disfrutar como mi punto de entrada. A los 4-5 años me encantó jugar a los originales, pero hay muchas cosas que tardé meses en entender, y no específicamente, relacionadas a la barrera del idioma.

Hoy por hoy, los que se meten a la saga con juegos como X/Y o Sun/Moon tienen el camino más fácil, pero sigue siendo un universo entero con decenas de mecánicas complejas y demás, cosa que volaron en Let’s Go y realmente me intriga saber si van a volver para la próxima generación. Las habilidades no están, los Z-Moves tampoco, los Pokémon ya no pueden sostener objetos y las megaevoluciones están a duras penas. De hecho, me sorprende un poco que hayan dejado a las naturalezas y a las stats intactas. Algo que sí agregaron, o mejor dicho adaptaron, son los caramelos. No tienen nada que ver a las evoluciones como en GO, sino que está relacionado a las estadísticas. ¿Se acuerdan de las proteínas, hierros, y esos items que aumentaban por uno determinada stat? Bueno, lo hicieron mucho más fácil de conseguir. Basta con atrapar y transferir (ya no se liberan los Pokémon, se transfieren al profesor) a cualquier criatura para que te den uno. De verdad que tener un equipo aniquilador es más fácil que nunca. Ah, tampoco hay HMs, son mecánicas de juego como en SM.

Una vez más, quiero recalcar que el juego no es malo por ser simple, sigue siendo muy entretenido. Además, también hay guiños para los fanáticos de siempre. Hay muchas referencias al animé, a otras regiones y hasta a los juegos originales. Por ejemplo, la primer pantalla en la que vemos a nuestro personaje ya tiene un calendario con un sprite único de los Pokémon de Game Boy. De este estilo hay varias referencias más.

A nivel presentación, también buscaron la manera más fácil de hacer que la gente se quede. La palabra clave es “Lindo”. Súper colorido y tierno, los personajes volvieron a tener proporciones un poco más deformadas que las de Sun/Moon pero sin llegar a los cabezones de XY u ORAS. El estilo artístico tira para el lado caricaturesco. Si bien el hardware de la Switch da para mucho más, lo que eligieron está bien, y es la opción más lógica. Una vez más, me sorprende que no hayan elegido el estilo artístico del Pokémon GO, con los avatars y los filtros “realistas”. La música es la misma de Kanto, nada más que orquestada. Es decir, buenísima. De hecho, diría que es el aspecto del juego que más me gustó.

Para ir cerrando, comento un poco sobre las cosas más obvias. En primer lugar, los controles. Se puede jugar con un Joycon solo, que es bastante cómodo, y el accesorio Poke Ball Plus permite lo mismo y hasta tiene conectividad con el GO. También se puede jugar en modo portátil con uno o ambos Joycons. Lo que no se puede hacer, y que me pareció extraño y criticable, es jugar con los dos Joycon a la vez pero con la consola en el dock. Es decir, de forma tradicional. Simplemente no se puede. Si la consola está en el dock, jugás con uno o no jugás. No se si es porque estoy acostumbrado a jugar en televisión con ambas manos o qué, pero me pareció tonto que no esté la opción. Para atrapar Pokémon con la consola dockeada hay que “revolear” el Joycon como si fuese una Poke Ball, mientras que en modo portátil hay que mover la consola para apuntar y apretar R para lanzar la bola. Ambas usan los sensores de movimiento de los controles, así que no hay excusa para no poder jugar con ambos en la televisión.

Después, la historia es lo mismo de siempre, esta vez con un par de cutscenes. Tenes tu equipo, un PokéDex que incentiva a que atrapes a todos, hay que juntar 8 medallas en 8 gimnasios para llegar a la liga, sacar al equipo malo de turno -otra vez el Equipo Rocket-, atrapar a los legendarios, fin. Nada de otro mundo, aunque hay que admitir que al menos la historia de Black/White, XY, y Sun/Moon fue mucho más interesante. A modo de “tomen, al menos lo agregamos”, también hay peleas e intercambios online y offline.

Digno de destacar es que hay conectividad real con Pokémon GO. Cualquiera de los 151 Pokémon de Kanto atrapados con el celular pueden transferirse al juego, menos algunos muy específicos como Squirtle con anteojos o el Pikachu Navideño. Están Meltan y Melmetal , dos Pokémon de la octava generación que aparecen a modo de guiño para el futuro también, lo que eleva el número total de bichos disponibles a 153. Dejando eso de lado, resalto que es el primer Pokémon de este estilo que tiene Co-Op. De principio a fin se puede disfrutar un segundo jugador, por eso está pensado para jugar con un solo Joycon. El segundo jugador está limitadísimo. No puede chocarse con Pokémon, la cámara no lo sigue, y no puede recoger objetos del piso, pero sigue estando ahí para pelear y atrapar. Me hace acordar a la función de Tails en el Sonic the Hedgehog 2/3.

En conclusión, Pokémon Let’s Go! Pikachu/Eevee es un buen, pero muy buen punto de inicio en la saga. Es divertido, es lindo, tiene co-op, es fácil, captura el espíritu carismático de Pokémon (broma no planeada), es medianamente largo (35 horas aprox.), y más. Nintendo lo pensó para ellos. Para los fanáticos de siempre, no se si vale tanto la pena. Si te interesa ver a Kanto en HD y todo eso, sí, es un viaje de nostalgia. De otra manera, no es mejor que ningún otro core game. En ese caso, te recomendaría esperar un año más a la octava generación.

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