The Thin Silence – La responsabilidad de elegir [Análisis]

Tras 5 años de desarrollo, el estudio australiano Two PM nos trae The Thin Silence una aventura narrativa indie que intenta ahondar en los sentimientos más oscuros del ser humano y que nos hace reflexionar sobre las decisiones que tomamos, los sentimientos de soledad y aislamiento y la responsabilidad sobre nuestras acciones y como somos capaces de aceptar nuestras propias decisiones y lidiamos con ello, una serie de buenas intenciones en lo narrativo pero que desafortunadamente, se diluyen por una excesiva pretenciosidad y una gran falta de medios en la resolución del título en su apartado técnico, todo esto hará que las sensaciones finales de cada jugador dependan demasiado de saber perdonarle a la obra un gran número de carencias.

Pero que no se me entienda mal, The Thin Silence tiene propuestas bastante interesantes y no renuncia a un buen apartado lúdico a la hora de contarnos su historia. A lo largo de las aproximadamente 5 horas que dura este título y a través de la exploración de los escenarios y el descubrimiento de diversos documentos, iremos descubriendo los motivos por los que Ezra Westmark experimenta profundos sentimientos de depresión y culpabilidad que, como iremos descubriendo, no son más que el resultado de los sucesos acaecidos hasta el momento en el que comienza nuestro periplo por el juego. Esta propuesta resulta comprensible debido a la estética pixelada de este indie sin embargo, la ambigüedad de sus textos y la dependencia de la interpretación por parte del jugador de muchas de las tramas que se nos relatan lastran la inmersión que The Thin Silence persigue como principal objetivo.

Anteriormente mencioné el estilo gráfico de The Thin Silence como pixelado y no pixel art, y es que la diferencia entre una cosa y otra se ha de mencionar, el título tiene muy buenas intenciones en cuanto a lo que el apartado artístico se refiere, pero el uso de un estilo pixelado de muy baja factura hace que la experiencia no sea todo lo inmersiva que se pretende ya que, en muchas ocasiones nos va a costar diferenciar que personaje es con el que estamos tratando o que vestimentas son las que lleva exactamente, cosa que rompe completamente con una posible ambientación que sea capaz de captar al jugador y por lo tanto hacerse con nuestra empatía, siendo esto último un ingrediente imprescindible en una experiencia que pretende llegar a nuestra mente y a nuestros corazones.

Este estilo gráfico no se ve tan deslucido en los escenarios que si que consiguen ambientar la acción en diferentes pasajes y en algunos momentos puede llegar a ofrecernos imágenes que consiguen transportarnos al mundo en el que se nos quiere ambientar, cosa que no mejora pero tampoco desmerece su apartado musical que, basándose mucho en las composiciones a piano como recurso principal, conseguirá no sacarnos de la experiencia pero sin dejar de ser una banda sonora puramente ambiental y sin grandes alardes.

Además, la elección del personaje de Ezra y sus circunstancias si bien no son completamente ajenas al común de la población, si que no son las más indicadas para establecer un vínculo emocional con nuestro personaje, del que nunca sabremos muy bien si es un genocida, un revolucionario o simplemente un cobarde.

Quería hablar en primer lugar de estos puntos porque The Thin Silence se vende a sí mismo como aventura narrativa, sin embargo, es en este punto donde fracasa pero por sorpresa, cuando quiere ser solo un juego de exploración y puzles lo consigue con bastante buen resultado y es de lo que os voy a hablar a continuación.

En The Thin Silence debemos de explorar sus escenarios y resolver distintos puzles que se nos plantean en ellos para poder seguir avanzado en nuestra aventura o en otras ocasiones llegar a puntos, en los que encontraremos documentos que nos revelarán parte de la historia que subyace en este juego.

Para resolver estas situaciones, el juego nos presenta un sistema de crafteo de objetos que no es nuevo, pero que da un toque dinámico y entretenido. Objetos como una bota en combinación con unos pendientes o unas baterías pueden llegar a convertirse en un recurso muy útil a la hora de poder avanzar en nuestra exploración.

Los objetos que vamos encontrando en nuestro camino se pueden combinar con hasta otros dos objetos más obteniendo así el recurso necesario para poder seguir avanzando, realizar estas combinaciones son en sí otro puzle, ya que en muchos casos no es necesariamente evidente que objetos vamos a necesitar en cada caso ni cual va a ser su utilidad exactamente. En este punto es donde este indie tiene su mejor baza pero que, desafortunadamente no aprovecha todo lo que debiera, siendo el repertorio de objetos al final un poco corto y sientiéndose algunos de ellos infrautilizados.

A estos recursos jugables se une en un momento dado una serie de minijuegos de hackeo de ordenadores que consisten en un juego del ahorcado que recuerda demasiado a lo ya visto en Fallout, estos recursos tampoco son nuevos y por su concentración en un solo escenario unido a que si no se es angloparlante (el título solo se encuentra disponible en el idioma se Shakespeare) pueden suponer un auténtico e innecesario dolor de cabeza.

En definitiva The Thin Silence es un título que queda en manos de la aceptación de la comunidad. Desgraciadamente ha centrado demasiados esfuerzos en elaborar una narración que se diluye por su linealidad y poca evolución así como por su cripticismo. Sin embargo, encontramos cosas en este juego que se podían haber explotado más y mejor como el crafteo de objetos al más puro estilo de las viejas aventuras gráficas y la exploración del escenario. No es un título que consiga ser realmente trascendente. Lo puedes encontrar ya en Steam por 9,99€.

 

Ingresar
Cargando…
Regístrate!

New membership are not allowed.

Cargando…