Huntdown – Análisis Nintendo Switch

Es muy complicado trabajar con el factor nostalgia, sobre todo si quieres llegar a buen puerto. Las fórmulas antiguas, a pesar del paso del tiempo, tienen muchísimo potencial pero resulta muy difícil captar su esencia y convertirla en algo nuevo que despierte la misma pasión que en la época de los 16 bits. Durante los últimos años, ha habido muchos intentos de recuperar la gloria de los juegos de décadas pasadas pero pocos han tenido tanto éxito como el estudio de desarrollo sueco Easy Trigger Games y su nueva aventura indie: Huntdown.

Este juego de acción con tintes de novela negra (que se puede disfrutar en todas las plataformas a través de distribución digital) nos ofrece la posibilidad de sumergirnos en un mundo retro, junto con una jugabilidad, un concepto y una presentación que se mantienen frescos y actualizados. Una obra de la que apenas se había visto nada y que merece mucho la pena probar, al menos para los que saben apreciar los títulos de acción de la vieja escuela.

Y si a esto le añadimos que el estudio ha conseguido desarrollar una idea de forma satisfactoria, ya que no han intentado abarcar más de lo que podían, sino que desde el principio tenían muy claro lo que querían y lo han ejecutado de manera impecable. Lo que trato de decir es, que resulta muy fácil disfrutar del juego al completo, ya que el estudio no se ha distraído añadiendo elementos innecesarios ni ha tratado de llegar a una audiencia más amplia con “moderneces” que no habrían encajado en el producto final. Es una perfección que muy pocas veces se experimenta en los juegos de hoy en día, dado que es muy fácil encontrar cosas que no terminan de funcionar y errores que son el resultado de una mala planificación. Sin embargo, en Huntdown parece que hayan conseguido exactamente lo que buscaban desde el principio. Gracias a esto siento que de alguna manera se me facilita mucho la labor como analista, puesto que no hay que extenderse demasiado hablando de los pros y los contras para justificar que este título ha salido muy bien horneado y merece mucho la pena degustarlo.

Con respecto a su historia, la premisa es sencilla. Nos encontramos en algún momento del siglo XXI donde las naciones se han desmoronado por culpa de una gran guerra. De estas ruinas han surgido mega-corporaciones que proporcionan empleo y protección a aquellos que acaten sus reglas. Los que no están dispuestos a obedecer a estas grandes multinacionales, por norma general, terminan haciendo carrera criminal enfrentándose a los clanes rivales y a las autoridades de la ciudad. Pero también hay unos pocos que ni pertenecen a las bandas ni las grandes empresas. Solo prometen lealtad al mejor postor. Hablo de los cazarrecompensas. Nosotros conoceremos a 3 de esos cazadores, que serán contratados por la compañía Shimamoto, para deshacernos de las bandas de criminales que crean disturbios en la ciudad, en un escenario que solo podría definirse como una visión ochentera de unos años 2000 posapocalípticos.

Durante nuestro periplo recorreremos cuatro áreas, divididas a su vez en 5 fases, por lo que dispondremos de un total de 20 niveles guardados por sus respectivos maleantes y su jefe final. Puede que parezca fácil, y en un principio Huntdown no es muy complicado de entender, pero el juego oculta unas cuantas sorpresas que hay que aprender a manejar. De hecho, gran parte del entretenimiento radica en experimentar y desarrollar tus habilidades dentro de este conjunto de normas sencillas. Y aunque es un juego que puedes terminarte en un par de tardes dándole duro, es un título muy rejugable.

 

Estamos ante un título de jugabilidad 2D de scroll lateral repleto de acción que supone una gratísima sorpresa para todos aquellos que disfrutamos con juegos como Metal Slug o el inolvidable Contra de Konami. O dicho de otra manera, un arcade de acción lineal de los de toda la vida que tantas veces disfrutamos en los salones recreativos durante los años 80 y, sobre todo, en la década de los 90, si has jugado a cualquier plataformas clásico de la era de Super Nintendo y Mega drive.

En este caso, Easy Trigger Games se las ha apañado para provocar un placer indescriptible cuando nos encontramos a los mandos. A lo largo de la experiencia absolutamente todo, desde el manejo de las armas hasta el movimiento de los personajes, transmite una sensación de equilibrio y poder; preparados para enfrentarnos a cualquier dificultad en un entorno hostil y agresivo. Arrastrarte de rodillas ante una horda de enemigos antes de apretar el gatillo de tu poderosa escopeta es algo que todo el mundo debería experimentar.

Disponemos a nuestra elección de 3 personajes, los cuales se manejan, más o menos, de forma similar aunque con ciertas diferencias: la dura ex-comandante Anna Conda, una mujer arrogante que vendría a ser nuestra Sarah Connor particular. Dispara a ráfagas y puede lanzar hachas. Mow Man es un robot asesino con una personalidad muy austera y fría. Tiene un disparo manual muy veloz y lanza cuchillos de 3 en 3. Y este peculiar trío se completa con la parodia del héroe de acción de turno, John Sawyer, cuyos disparos son más lentos pero efectivos y puede lanzar un bumerán contra sus rivales. Es cierto que me habría gustado que existiese una mayor diferencia entre ellos para hacer la partida más personalizada pero al menos la posibilidad de poder elegir entre estos 3 personajes me parece estupenda, porque mantiene la energía y la vitalidad del juego durante mucho más tiempo que si hubiese habido un único protagonista.

Por otro lado, si los cazarrecompensas te parecen variopintos, más aun lo son los enemigos y jefes finales de cada fase. Como ya hemos dicho antes, cada una de las cuatro áreas está tomada por una banda criminal. Tendremos que avanzar por fases más bien cortas y dotadas de diferentes plataformas y otros elementos, mientras vamos acabando a balazo limpio con estos delincuentes antes de llegar a nuestra presa.

Y aquí encontramos uno de los mejores aspectos que acapara el título, la gran variedad de enemigos diferentes a los que tenemos que enfrentarnos. Macarras con bates u otras armas blancas, tiradores con escopetas y ametralladoras, granaderos y lanzadores de cocteles molotov, personajes armados con lanzallamas, los hay que te atacan subidos en motos o vehículos sacados de Mad Max, perros rabiosos, ninjas, robots y muchos más.

Y luego están los 20 jefes finales de cada fase, un gran número teniendo en cuenta que cada uno de ellos será el protagonista de un gran combate con su propio escenario de batalla, sus movimientos especiales y sus técnicas de lucha. Por poner un par de ejemplo, en la segunda área nos enfrentaremos a La banda de los jugadores de Hockey. En esas 5 fases tendremos que vérnoslas primero con los masillas y luego con el cabecilla de turno para, al final, enfrentarnos al líder de la banda, que en este caso se trata de un mastodonte con músculos de acero que intentará acribillarnos con su arma mientras nos lanza su stick. O ir subidos en un camión en plena autovía y que el piloto nos dispare con un cañón de energía.

Y es genial, porque se derrocha un gran ingenio y creatividad al poner tantos jefes finales y que cada batalla con ellos se sienta distinta la una de las otras. Y para darle más ingenio a este asunto, Incluso muchos de ellos gozan de distintas fases durante el combate, lo cual habla muy bien del excelente proceso de diseño al que han sido sometidos dichos jefes.

Para hacer frente a todos ellos podemos emplear un arsenal muy sugerente. Al margen del arma principal de cada personaje, que posee munición ilimitada y un arma arrojadiza que se recarga con el tiempo, podemos ir empuñando una cuantía impresionante de armas de todo tipo: espadas, recortadas, granadas, lanzallamas, fusiles, ametralladoras pesadas, lanza misiles, estrellas ninja, de todo.

Por otra parte, también es posible efectuar diversas maniobras y movimientos ofensivos y defensivos para tratar de salir airoso de las emboscadas a las que nos someten los rivales. Es posible usar cajas, coches y otras coberturas para protegernos de los disparos rivales, algo más que útil en multitud de situaciones. Y no sólo eso, dado que en ciertas zonas de los escenarios encontramos huecos o pequeños locales abiertos que nos permiten acceder a ellos para refugiarnos de los disparos pero no así de los ataques cuerpo a cuerpo. Es decir, que no basta con ir hacia adelante matando a todo lo que se mueva sino que hay que saber utilizar las coberturas. Junto a esto es posible efectuar los prácticos movimientos dash, deslizarnos por el suelo, realizar un ataque aéreo y demás acciones que resultan muy útiles en combate.

Para tratar de dar algo más de vidilla al asunto, también nos permite cumplir con varios objetivos secundarios como dar con unos maletines, acabar con una cantidad de rivales determinada o superar el nivel sin morir una sola vez.

En este sentido, el estudio ha conseguido encontrar el equilibrio perfecto entre el grado de dificultad y la accesibilidad. En ocasiones, esa curva de desafío puede resultar muy escarpada, pero hay muchos puntos de guardado, así que no tendrás que pasar por el engorro de repetir cientos de veces la misma pantalla al completo. Además, en general, los niveles son bastante cortos, de modo que en muy raras ocasiones te pasarás más de diez minutos en cada escenario. Por lo tanto, el ritmo del juego sigue un rollo muy arcade, y es muy fácil engancharte, independientemente de que quieras jugar durante un período de tiempo largo o corto.

Lo primero en lo que repararás cuando empieces esta joyita es que el apartado gráfico y su diseño artístico es magnífico. Es cierto que otros juegos, como The Messenger, nos han regalado también unos gráficos pixelados exquisitos, pero en Huntdown se ha puesto un cariño especial en cada detalle y en cada diseño, lo que hace que los niveles sean diferentes entre sí, aunque el tema general siga siendo el mismo. Una odisea cyberpunk que nos muestra una visión distópica del futuro, donde punkies y otros maleantes vagan por callejones de hormigón y azoteas empapadas por la lluvia con fondos impresionantes y colores oscuros pero muy vivos al mismo tiempo.

El titulo no esconde sus inspiraciones y referencias a películas como Terminator, Robocop e incluso hay un easter egg buenísimo de la película Akira. Ninguna de estas similitudes da la sensación de estar metida con calzador ni rompe la atmósfera del juego, de heho la engrandece más aún. Se trata de una urbe futurista muy del estilo de Blade Runner. Eso se traduce en que el ambiente urbano es muy contemporáneo pero al mismo tiempo vemos gigantescos rascacielos con anuncios holográficos y luces de neón y un tráfico aéreo saturado de vehículos voladores. Una gozando visual en plan 16 bit muy bien recreado que además ofrece una jugabilidad a 60 fps muy estables.

La banda sonora está en la misma línea que la de una película de los años 80 con esta misma temática, en el que la música y los ritmos de sintetizador se mezclan con guitarras eléctricas y baterías. Al principio, las partituras me resultaban un poco indistinguibles, pero con forme avanzaba fueron calando en mis tímpanos ambientándolo todo con esa esencia cybepunk ochentera. Si le añadimos, que trae los textos en español y que a pesar de tratarse un indie sencillo aporta un doblaje en inglés con chascarrillos graciosos fácilmente entendibles, estamos ante un título redondo.

Conlusión

Huntdown es un 10 rotundo. Básicamente, todos los componentes son perfectos y el resultado final es tan bueno que no soy capaz de encontrarle defectos. Es cierto que habrá quien necesite más características y quien pida a gritos más novedades, pero no se me ocurre nada que quisiera añadir a esta aventura. Es entretenida de principio a fin; y es exactamente el tipo de título que me hace recordar de dónde venimos y por qué me gusta tanto este hobby. Si a vosotros también os gusta la acción retro, no os podéis perder la oportunidad de jugar a esta joya.

Review
  • Diversión 16 bitsTotal Score
    PUNTOS POSITIVOS

    - Mecánicas de cobertura y amplia variedad en armamento.
    - Los jefes finales, un gran número de ellos con sus propios patrones
    - Acción a raudales y muy adictiva.
    - Su apartado gráfico y artístico.

      PUNTOS NEGATIVOS

      - Una banda sonora poco variada y algo repetitiva.
      - Poca diferencia entre los personajes seleccionables.

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