Just Cause 4 – Análisis

Tres años después del lanzamiento de Just Cause 3 llega al mercado la cuarta entrega de la saga, en la que volvemos a encarnar a Rico Rodríguez en su lucha contra el recurrente grupo de la mano negra, desarrollado por Avalanche Studios y distribuido por Square Enix os contamos que hay de nuevo por una franquicia que empieza a notar síntomas de agotamiento.

En este Just Cause 4 tendremos que desmantelar el proyecto Illapa, un enorme complejo de instalaciones que se encuentran repartidas en la ficticia isla caribeña de Solís, gracias a estas enormes instalaciones, la mano negra ha sido capaz de manejar el clima a su antojo pudiendo incluso crear tormentas eléctricas, tornados o tormentas de arena. La historia como suele ser común a estos juegos no es precisamente impactante ni profunda, pero si sirve como contexto narrativo para incluir estos eventos atmosféricos que sirven al juego para darnos sus principales novedades.

En su apartado jugable Just Cause 4 repite la fórmula de los anteriores con esa mezcla de acción y disparos en tercera persona donde el frenetismo y la libertad son sus señas de identidad. Con un mundo abierto extenso concentrado en la enorme isla de Solís nos podremos desplazar con nuestro paracaídas y nuestro wingsuit a nuestro antojo ayudados por supuesto, de nuestro gancho que viene a esta entrega con algunas mejoras como la posibilidad de incluir distintas modificaciones que consistirán en diferentes variantes de tres habilidades que son: globos de helioque nos permitirán elevar objetos a nuestro antojo en el escenario, un retractor que nos servirá para mover objetos o abrir puertas y por último y quizás el más disparatado de todos ellos un propulsor que podremos usar para lanzar objetos por los aires en distintas direcciones o lanzar enemigos más lejos de lo que alcanza nuestra vista. Cada una de estas habilidades contará con un total de hasta cinco modificaciones que podremos equipar y personalizar desde el menú otorgando un abanico de customización a nuestro gancho como hasta ahora no habíamos visto en la saga.

Además, las modificaciones para cada una de estas habilidades de nuestro gancho las vamos a conseguir realizando las misiones correspondientes a cada uno de los tres personajes que nos las otorgan y que ocupan el lugar de misiones secundarias dentro de un juego que, separa claramente el nivel de sus tareas desde el principio, en este apartado tenemos a Sargento que nos asignará misiones de guerrilla, escolta y francotirador, Javi, con el que descubriremos las distintas tumbas de una cultura precolombina y Garland, una directora de cine que ve en Rico el stuntman perfecto para las escenas de acción más arriesgadas. El juego se vale de estos personajes no solo para darnos secundarias sino, además, para establecer una serie de tareas como destruir unos dirigibles espías, encontrar unas estatuas secretas y realizar distintas acrobacias de velocidad, conducción y con nuestro wingsuit.

Adicionalmente a todas estas misiones secundarias, vamos a encontrar un mapa dividido en regiones que va a exigirnos ir ganando tropas de asalto para poder llevar la guerra hacia la siguiente frontera, para poder optar a mover nuestro dominio vamos a tener que conseguir acabar con éxito un golpe al centro neurálgico de cada zona que con un total de 31 que en todo juego se muestran demasiado planos en su variedad ya que no saldremos de los habituales enfrentamientos contra hordas de enemigos, activar interruptores o destruir un objetivo determinado. Además de esto, contamos con un medidor del caos que nos va a invitar a destrozar todo lo que podamos en el escenario, ya que se trata de un contador de puntos que se irá rellenando subiendo de nivel conforme más destrucción vayamos causando a nuestro paso, ganar más nivel va a tener como recompensa la obtención de más pilotos que nos trasportarán a los distintos puntos del mapa o que realizarán una entrega rápida de un arma o vehículo que hayamos seleccionado de entre los que vamos a ir consiguiendo conforme nos vayamos acercando más al 100% del juego.

Las misiones principales del juego sirven para ir dando paso a los distintos efectos climáticos de los que el mejorado motor Apex del juego hace gala, y es que estas tormentas de nieve o arena, así como los rayos que caen desde el cielo para fulminarnos están muy logrados y se sienten en sus físicas muy trabajados. Pero la estrella en Just Cause 4 es el tornado, estas enormes columnas que se van tragando todos los elementos del escenario a su paso son simplemente geniales y son una excusa perfecta para sacar nuestro wingsuit y desafiar al gigante de viento. Lo mejor de todo esto es que estos eventos podremos activarlos en sus distintos puntos a nuestro antojo conforme vayamos realizando las misiones correspondientes a cada uno de ellos.

Para desplazarnos por Solís podremos utilizar cualquier vehículo terrestre, marítimo a aéreo que encontremos, desde fragatas de guerra, pasando por espectaculares deportivos hasta cazas o helicópteros fuertemente armados, todo está a nuestra disposición en Just Cause 4 para sembrar el caos.

El gunplay se siente bien, con un manejo cómodo y distintas sensaciones para la gran variedad de armas que encontramos en el título, además el juego cuenta con una buena de variedad de unidades de enemigos a pie equipados con distintas armaduras y armas que nos harán adaptar nuestro estilo de juego a lo que tengamos en pantalla, pudiendo gustarnos mucho utilizando el gancho y los elementos del escenario para acabar con ellos. Por otro lado, el uso de vehículos armados como helicópteros es un auténtico placer que nos va a otorgar una ventaja táctica considerable pero que a la vez son lo suficientemente frágiles para mantenernos constantemente en tensión a los mandos de estos. La IA enemiga si bien presenta algunas mejoras con respecto a las anteriores entregas con un comportamiento más táctico dentro del campo de batalla, sigue siendo insuficiente para representar un reto cuando la cantidad de enemigos en pantalla no es excesivamente abultada.

En la versión analizada en PS4 el juego no consigue una optimización tan buena como en las versiones pro de esta máquina, el juego muestra un aspecto gráfico muy por debajo de los estándares de la actual generación, con una presencia casi constante de dientes de sierra en todos los elementos, a pesar de una enorme distancia de dibujado que se muestra como su valor más fuerte. A favor tenemos su tasa de imágenes por segundo que se mantiene estable en 30 durante toda nuestra aventura.

Los efectos sonoros de las explosiones, disparos y motores, así como la banda sonora original del título están a un nivel excelente, pero lo más destacable en el apartado sonoro son las distintas cadenas de radio que podemos sintonizar en nuestros vehículos donde nos sorprenderemos con una variadísima cantidad de temas licenciados en castellano y que tiene variedad para todos los amantes de los distintos tipos de música. Íntegramente doblado al castellano, nosotros lo hemos jugado en español neutro con un nivel excelente en la interpretación, así como en la localización.

Just Cause 4 es un juego que no innova lo suficiente en su estructura fundamental como para sorprender a nadie, repitiendo la fórmula de diversión a raudales y hacer el cafre sin ningún tipo de filtro que puede divertir a aquellos que no hayan seguido la saga anteriormente pero que será demasiado repetitivo para quienes conozcan las aventuras de Rico Rodríguez desde hace tiempo. Su aspecto gráfico en PS4 es un punto en contra en la versión analizada siendo un juego en muchos aspectos más propio de la generación anterior. En su contra juega también el aspecto de que casi ninguna de las mecánicas que hemos comentado a lo largo de este análisis juega un papel fundamental pudiendo pasarnos el título simplemente disparando. Un juego divertido con el que podemos llegar a pasar hasta 30 horas para completarlos al cien por cien pero que peca demasiado de continuista.

Análisis
  • Just Cause 4 – Análisis
    ContinuistaVeredicto

    Just Cause 4 es un juego que no innova lo suficiente en su estructura fundamental como para sorprender a nadie, repitiendo la fórmula de diversión a raudales y hacer el cafre sin ningún tipo de filtro que puede divertir a aquellos que no hayan seguido la saga anteriormente pero que será demasiado repetitivo para quienes conozcan las aventuras de Rico Rodríguez desde hace tiempo. Un juego divertido con el que podemos llegar a pasar hasta 30 horas para completarlos al cien por cien pero que peca demasiado de continuista.

    Lo bueno y lo malo
      • Lo bueno
        • La evolución del gancho da grandes posibilidades.
        • Los eventos atmosféricos son espectaculares.
        • Las cadenas de radio hacen muy apetecible el conducir.
        • La variedad de vehículos no tiene fin.
        • Divertido de principio a fin.
      • Lo malo
        • Sus nuevas mecánicas no están del todo incentivadas para su uso.
        • El acabado gráfico en PS4 estándar deja mucho que desear.
        • La estructura de su mundo abierto se ha quedado estancada.
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