Metal Gear Survive – Errante y errático | Análisis

Dos años y medio después del lanzamiento de Metal Gear Solid V The Phantom Pain y tras un abrupto divorcio entre Konami y el genio Hideo Kojima llega a nosotros la última entrega de la saga y primera sin que se cuente con al menos la supervisión del visionario japonés. Rodeado de polémica, este título de supervivencia que recoge el testigo de la saga de Solid Snake se hace un hueco entre los lanzamientos más polémicos de la historia de los videojuegos. Te invitamos a seguir leyendo para descubrir si de verdad el juego es tan malo como lo pintan o está siendo víctima del odio desmedido de la comunidad.

La historia en Metal Gear Survive nos lleva a una línea temporal paralela a la explicada en las dos entregas de Metal Gear Solid V y nos traslada a momentos después de cumplir con la misión que se nos proponía en Ground Zeroes, partiendo de este punto veremos como la Mother Base resulta atacada y destruida y un complejo sistema de agujeros de gusano nos transportará al mundo de Dite, lugar en el cuál moran una criaturas llamadas Errantes y que no son otra cosa que los cuerpos convertidos de las unidades especiales de los Cuerpos de Caronte, un cuerpo de élite enviado a investigar el lugar. Nuestra misión consistirá en lograr esclarecer lo que allí está ocurriendo, darle una solución y por último volver a casa. El planteamiento de la historia es bastante “Hollywoodiense” y a priori, así explicado puede resultar muy atractivo a aquellos jugadores que quieran engancharse a este título de supervivencia, pero su falta de ritmo, sus giros previsibles, un elenco de personajes que derrochan lo contrario a cualquier forma de carisma y un argumento que llega a su final de una forma bastante forzada no son suficientes ingredientes para lograr que esta historia sea un aval de peso para recomendar el juego.

La ambientación de este título será muy familiar a los jugadores de la saga que hayan visitado The Phantom Pain con anterioridad ya que se reciclan desde los mapeados hasta cualquier elemento que se encuentre en pantalla por pequeño que sea, al fin y al cabo la inclusión de Metal Gear en el título no viene por que sí. En este punto puede resultar comprensible el reciclaje de los elementos del último juego de Kojima, pero esto va a hacer que la sombra del mod pueda perseguir a este juego durante toda su existencia.

No solo los elementos como el mapeado o los objetos son fruto del reciclaje de sus entregas anteriores, Konami hace uso en este caso del mejor valor que tienen actualmente: el motor Fox Engine. A la compañía nipona no le ha temblado el pulso para usar la bestia creada por Kojima Productions y estrenada en Pro Evolution Soccer 2014. Es en este motor donde Metal Gear Survive tiene su mayor valedor, estable, sin fallos en lo técnico y muy sólido en su ejecución hace que el farmeo y el crafteo se disfruten a 60 fps estables en todas las plataformas.

Como buen título de supervivencia recolectar recursos, fabricar nuestros utensilios, mantenerlos y repararlos, cuidar de nuestro personaje y gestionar nuestra base serán los elementos jugables sobre los que gire este título.

Para sobrevivir en Dite tendremos que mantener un equilibrio constante de nuestras estadísticas, para ello deberemos comer y beber frecuentemente, quizás demasiado frecuentemente. En este punto el juego muestra un serio inconveniente al no estar bien balanceado ya que el hambre y la sed llegarán a niveles muy bajos en pocos minutos forzándonos a estar siempre en tensión y recolectando alimentos ya sea de origen vegetal, cazando presas animales para después cocinarlas o buscando agua y destilándola para tener algo que beber sin que cojamos una gastroenteritis que merme nuestras capacidades. Lo rápido que caen estos niveles de hambre y sed  y que nuestros puntos de vitalidad y resistencia estén estrechamente ligados a estos porcentajes entran en conflicto directo con la exploración del mundo de Dite ya que si en tu exploración te encuentras sin nada que echarte a la boca o que beber, la muerte será un destino seguro y esto es un enorme fallo del título ya que cualquier intención que este tuviera de invitarnos a explorar su mapeado se ve muy afeada por esta situación.

Lo mismo, aunque no de forma tan grave, ocurrirá con nuestras reservas de oxígeno. En algunas zonas del mapeado encontraremos extensiones de terreno cubiertas por una espesa neblina o polvo, como el propio juego lo denomina, en las que el uso de un tanque de oxígeno será condición indispensable para poder movernos a través de estas oscuras zonas repletas de Errantes. Estas reservas se irán agotando también de una forma acelerada pero el poder rellenar el tanque usando el recurso de la energía kuban, un elemento muy presente en el juego y que se puede obtener de nuestros enemigos o de unos cristales repartidos por el mapa, hará que no nos suponga ninguna preocupación aunque si una incomodidad.

Un punto que se incorpora al título es la gestión de nuestro asentamiento, a lo largo de la campaña principal iremos desbloqueando diferentes mejoras para el mismo que irán desde estructuras defensivas pasando por mejores bancos de trabajo, granjas o suministros de agua hasta llegar incluso a tener una instalación que nos permita enviar equipos de expedición en  busca de recursos. Este sistema de gestión resulta bastante interesante y a la larga muy necesario para poder contar con un flujo constante de recursos que nos descargue de la aún así inevitable tarea de conseguir recursos presentes en el mapeado.

A esto se suma que conforme transcurre la historia iremos desbloqueando personajes no jugadores que se encargarán de gestionar nuestras instalaciones siguiendo las asignaciones que nosotros mismos hagamos. Algunos de estos personajes tendrán un peso principal en la historia y formarán parte de las misiones principales pero se podrán conseguir hasta un total de 30 miembros para nuestro asentamiento a base de completar misiones secundarias.

Además de estas secundarias podremos realizar otras como encargos que nos hagan estos personajes que hemos ido rescatando y que se basarán en su mayoría en rescatar a otros NPCs, asegurar un acceso a un agujero de gusano, defender una extracción de energía kuban, infiltrarnos en una zona donde hay una mayor acumulación de este recursos y cazar algún que otro animal que se haya ido detectando. El problema de estas secundarias es que básicamente se fundamentan en un mismo planteamiento jugable, fortificar una zona y defenderla de las hordas de enemigos que atacarán de forma furibunda en cuanto comencemos el proceso de extracción. Metal Gear Survive incorpora además un minijuego de apertura de contenedores que encontramos repartidos por Dite que se basará en mover una palanca al ritmo que se nos indique, en caso de tener éxito conseguiremos hacernos con el botín que consistirá en su mayoría en planos para poder crear armas y equipamiento mejores, el fracaso nos condenará a ser descubiertos por los errantes y el consecuente combate o huida como resultado de esto.

Las misiones principales siguen el mismo esquema con la diferencia de que serán misiones con más dificultad y más grandes en lo que se refiere a la zona a defender, el componente de sigilo e infiltración hace aparición en este título solo en aquellas misiones principales que nos hacen extraer un soporte de datos de un determinado punto. Afortunadamente, a este limitado repertorio que a las diez horas de juego ya hará que empecemos a hartarnos de él, se le añade un manejo perfecto del personaje con una gran facilidad para acceder a todas sus armas y recursos haciendo un uso inteligente de las opciones que nos da el mando de PS4 en la versión analizada. Esto se ha de matizar ya que al principio del juego adaptarse al sistema de manejo puede resultar abrumador pero a las dos horas cualquier jugador se hará rápidamente con el funcionamiento de nuestro personaje el cuál podremos editar en su aspecto y morfología usando el editor que se nos dispone al comienzo del juego y que no posee ninguna característica remarcable más allá de que como siempre en este tipo de editores, lo más que conseguiremos es generar a un tipo que se nos parece pero no deja de ser el hijo bastardo que tuvo tu padre una noche loca y que vuelve para llamarte hermano y pedirte algo de dinero para ir tirando.

A su vez podremos mejorar a nuestro personaje a base de subidas de nivel que conseguiremos a través de la energía kuban que vayamos recogiendo, por cada subida de nivel conseguiremos un punto de habilidad que podremos usar para desbloquear mejoras de vitalidad, resistencia o destreza, o mejoras en el uso de las distintas armas de las que disponemos y que nos permitirán esquivar, realizar ataques en ráfaga o ataques más potentes entre otras cosas. Este árbol de habilidades es en un primer momento algo corto, pero debido al incremento del coste de energía kuban para subir de nivel nos llevará una gran cantidad de horas conseguir todas las habilidades disponibles. Se echa de menos que estas habilidades no tengan más profundidad en cuanto a las mecánicas de farmeo y crafteo solo estando presente una que nos permitirá recolectar los recursos y la energía kuban de forma más rápida, reduciendo así el tiempo que estamos expuestos.

En Metal Gear Survive todos los objetos de los que podemos hacer uso deben ser creados a partir de los recursos que encontramos en nuestra aventura, el título nunca nos presentará la posibilidad de recoger balas o armas sino que se basará en darnos los recursos para que nosotros mismos en los bancos de trabajo creemos estas, haber podido encontrar alguno de estos elementos ya creados en nuestra exploración se hubiera agradecido y sería tomar buen ejemplo de un título como Fortnite, un juego que estará presente en nuestra cabeza durante toda la aventura debido a la posibilidad de crear estructuras como vallas o puestos de vigía al instante, aunque estos deban de ser creados previamente en los bancos de trabajo y  posteriormente equipados en nuestro inventario, la planificación antes de afrontar las misiones es fundamental, ya que lanzarnos a la aventura sin el armamento o las estructuras defensivas necesarias nos conducirán directamente a tener que repetir la misión.

En los mencionados bancos de trabajo podremos crear armamento que irá desde bates, lanzas, arcos o hachas hasta armas de fuego automáticas. También podremos crear munición para nuestras armas, dispositivos como minas, granadas, cócteles molotov, munición incendiaria y así un largo etcétera. En estos bancos también se podrán crear las ya mencionadas estructuras defensivas como vallas metálicas, de madera, con pinchos, torres de vigía, rampas… . La ropa también se podrá crear teniendo la posibilidad de desarrollar mejor equipo que nos otorgue mejores capacidades defensivas. Nuestras armas y equipo se podrán subir de nivel incrementando así sus capacidades de ataque y defensivas según fuera el caso.

Además se podrán cocinar alimentos a la parrilla, guisados o ahumados y que según los ingredientes y el tipo de elaboración nos otorgarán mejoras temporales como movernos más rápido, menos consumo de resistencia o más fuerza.

El sistema de curación es uno de los puntos más fuertes de este título ya que muchas son las aflicciones que podemos padecer a lo largo de nuestra aventura, tales como problemas estomacales o envenenamiento por consumir productos en mal estado o agua sucia (la comida que no se cocina en un tiempo determinado se corrompe),  también podemos sufrir laceraciones, quemaduras, cortes, hemorragias, etc. Todos estos problemas tendrán su propio kit de curación específico y que deberemos usar con premura para evitar que el barquero venga a recogernos antes de tiempo. Todos estos kits se podrán crear en su propio banco de trabajo. Como añadido los NPCs de nuestro campamento también podrán enfermar por lo que curarlos será también una tarea más a la que prestar atención en la gestión de nuestra base.

No se podrá sin embargo crear ningún tipo de medio de locomoción o desplazamiento rápido, aunque si que encontraremos en nuestros viajes algunos coches del tipo Jeep que podremos utilizar por tiempo limitado y algún que otro Walker Gear que nos servirá para limpiar las zonas de enemigos fácilmente pero que durarán también muy poco. El desplazamiento entre puntos muy distanciados del mapa se realizará a través de transportadores de agujero de gusano que desbloquearemos tanto en la historia principal como realizando algunas secundarias. Conseguir desbloquear el máximo número de estos será crucial para poder explorar el 100% del mapa sin agobios por la falta de comida y bebida.

En Metal Gear Survive se ha implementado un sistema de recompensas por objetivos tanto diarios como semanales consistentes en matar un número concreto de Errantes, recoger cierto recurso, fabricar cierta estructura o completar alguna de las misiones de salvaguarda en el modo cooperativo, realizar estos objetivos supondrá una recompensa que nos vendrá muy bien en las fases tempranas del juego. Además, de forma automática se nos proveerá diariamente de 30 SV, la moneda del juego.

Las microtransacciones están muy presentes en Metal Gear Survive, Konami deja a disposición del usuario comprar recursos usando estos SV, hasta aquí todo hubiera ido bien si algún genio con corbata no hubiera decidido que desbloquear a un segundo personaje en el juego o tener una segunda patrulla de expedición costara 1000 SV, o dicho de otra forma 34 días de juego o 10€ en Europa, sencillamente horroroso, vergonzoso, deleznable. A su favor hay que decir que no estamos ante un pay to win ya que el juego se puede completar totalmente sin realizar ningún tipo de inversión más allá de su precio de 39,95€ en Europa.

La presencia de estas microtransacciones se deja notar mucho en el modo online ya que otra de las cosas que se permite comprar son bonificadores de experiencia que nos permiten doblar la experiencia obtenida durante un periodo de 24 horas reales. Esto hizo que ya en los primeros días apareciera gente con niveles de progresión muy abultados en el modo cooperativo así como con vistosas prendas de ropa, en cualquier caso al tratarse de un modo puramente cooperativo no encontramos problema en esto, el juego nos permite acceder a estas misiones desde el menú principal o ya en nuestra partida individual, hablando con la unidad de inteligencia artificial Virgil AT-9 que presidirá nuestra base y será en hilo conductor de la historia.

Estas misiones de salvaguarda, usando la propia denominación del juego, nos ofrecen experiencias cooperativas junto con amigos o desconocidos donde deberemos de aguantar el asalto de oleadas de errantes haciendo uso de nuestros mejores recursos, una propuesta divertida para las primeras horas o mientras desarrollas armamento potente, pero una vez se consigue desarrollar las mejoras armas resulta muy repetitivo y pierde cualquier tipo de atractivo rápidamente porque además no serán ningún desafío así como ninguna sorpresa, en parte también por el reducido elenco de enemigos que se basará en cuatro tipos de errantes humanoides y tres clases de tipo insectoide, con sus respectivas características y que preferimos no contar para no quitarle la poca gracia que pueda tener al juego, un modo cooperativo que tiene su mejor punto en que los recursos y al experiencia se comparten con la aventura principal de manera que ofrece una vía rápida para conseguir recursos raros o subidas más rápidas de nivel.

Además de compartir recursos, el modo cooperativo en línea y la aventura individual comparten otro punto en común: la conexión permanente a internet. Cosa que vemos muy injustificada en el modo individual y que contando con una línea de 300 megas simétricos para realizar el análisis, ha tenido alguna caída inoportuna en mitad de alguna misión que nos ha sacado de quicio. Si sumamos esto a que el proceso de encontrar un grupo de jugadores para la partida en el servidor europeo nos ha llevado a veces más de cinco minutos de reloj podemos decir que este apartado necesita , como poco, mejorar.

En su apartado artístico el juego no es en ningún aspecto innovador y como hemos dicho al comienzo de este análisis no aportará nada nuevo a los jugadores habituales de la saga.

El apartado musical no destaca especialmente, aunque se ha de remarcar que a forma de coleccionables encontraremos repartidas por el escenario pistas de audio de diversos juegos de Konami que podremos reproducir en nuestra base si tenemos el equipo de antena necesario construido en esta. Un buen detalle sin duda.

Los efectos de sonido si que están a un buen nivel, el sonido de los errantes en muchas ocasiones nos pondrá de los nervios haciendo que nos sintamos incómodos y en los pocos momentos que el juego vuelve al sigilo y la infiltración crean un gran suspense e incluso, por momentos, terror.

En definitiva, Metal Gear Survive se ha de tomar como un spin off de la saga original que no ha conseguido levantar las pasiones de otros títulos de la marca y que arrastra la penosa separación de Kojima y Konami, y como hijo de todo divorcio este título paga los platos rotos. Un juego de supervivencia que tiene buenas ideas pero que no está bien equilibrado ni posee un modo historia potente como para conseguir que el jugador quiera saber más. Escaso es sus planteamientos jugables aunque con un gran control del personaje, no es un juego que se pueda recomendar aquellos que tengan la intención de encontrarse con un nuevo Metal Gear Solid y que los amantes de la supervivencia disfrutarán solo durante un número limitado de horas.

Es inevitable para este humilde redactor tener que decir esto: Metal Gear Survive es un mod de aficionados de Metal Gear Solid V.

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