One Piece: World Seeker – Analisis

Por todos es sabido que One Piece es quizás la más popular de las franquicias del mundo anime/manga. Su dilatada carrera a lo largo de todos estos años es más que conocida  y exitosa, sin embargo las adaptaciones al mundo de los videojuegos no siempre lo son tanto.

En este caso el título se plantea con una gran base, un mundo abierto, una buena idea y una más que interesante historia pero que no termina de convencer en muchas de sus facetas a lo largo de todo el juego.

HISTORIA

La historia de One Piece: World Seeker seguramente es sin duda lo mejor que podemos encontrarnos en este título. Luffy es el capitán del grupo de piratas Sombrero de Paja que en este caso se enrolan en una nueva aventura, escrita completamente desde cero y por el propio Eiichiro (creador del mundo One Piece). En ella nuestros piratas llegan a Isla Prisión atraídos por un tesoro oculto  que se encuentra en ella y  que actualmente está controlada por la marina. Lo que al principio iba a ser buscar un gran botín, enseguida se convirtió en una trampa  que lo que buscaba era atraer a todos los piratas.

Aunque es una historia realmente interesante, hasta que no llevamos unas 3 horas de juego y conversaciones no empezamos a ver por dónde se va a desarrollar y será al final cuando confirmemos todo lo que rodea a la Isla Prisión. Esto no es malo puesto que nos pone en escena, nos ayuda a familiarizarnos con todo lo que nos rodea y permite ir conociendo un poco sobre la isla, la vida en ella, su pasado y sus habitantes. Todo bastante importante para entender el desenlace final.

Conoceremos a nuevos personajes como Jeanne e Isaac sobre los que recae el mayor peso de la historia puesto que ambos juegan un papel importante durante todo el juego y son quienes nos cuentan todos los secretos de Isla Prisión. También podremos enfrentarnos a antiguos conocidos pero que son meros enfrentamientos testimoniales, ya que así como aparecen se van. También podemos contar con toda la tripulación de Luffy como Sanji, Nami y demás compañeros pero que no aportan ninguna historia a la trama, aparecen, se les presenta y pasan a tener un rol testimonial quedando relegados por completo a un segundo plano.

NARRATIVA

La historia que vivimos en One Piece: World Seeker nos viene contada en su gran parte por Jeanne (podemos considerarla la co-protagonista) tanto en recuerdos, como en conversaciones con Luffy. Pero sobre todo, conocemos el mayor porcentaje de la historia  gracias a la aparición en escena (de manera más habitual, ya que aparece desde el principio) de Isaac.

En este aspecto no hay mucho que contar puesto que a mi modo de ver, la narrativa cumple la función necesaria para entender la historia desde el minuto uno hasta el final. Tampoco es complicada, no tiene demasiados flashbacks y está todo bastante bien hilado y entrelazado.

 

EL MUNDO, JUGABILIDAD, MECÁNICAS Y MISIONES

Nos encontramos ante un juego de mundo abierto, lo cual a mí personalmente siempre me atrae porque hay momentos que me encanta poder perderme sin hacer nada de interés para la historia, simplemente para comprobar si encontramos algo nuevo, oculto o sorprendente. Sin embargo, en este caso, encuentro el mundo abierto un exceso, me explico, el mundo abierto de One Piece está completamente vacío y sin vida. Podremos investigar todo el mapa, hasta la última esquina en busca de cualquier tipo de material (los hay de tres niveles de rareza), intentando encontrar cofres que nos darán elementos generalmente importantes o completando encargos que viene de la mano de misiones secundarias. Así, contado parece interesante pero la ejecución es todo lo contrario, no hay ni un alma… Ciudades con pocos habitantes por las calles, hablar con ellos no aporta nada y ni siquiera en los mercados se ve gente ni se puede interactuar con los tenderos. Si nos vamos a la periferia o nos perdemos por las zonas boscosas o de montaña, lo máximo que puedes encontrarte es con algún enemigo de la marina o piratas pero de manera ocasional. No hay animales ni retos que te hagan ponerte a investigar libremente en todo el mundo.

Una de las cosas que pueden hacer que te pongas a investigar todo el mundo de un juego son las misiones. Si tienes un mundo carente pero las misiones que te proponen son interesantes puedes desviarte por ciertas zonas para llegar a ellas e intentar investigar un poco más para ver si encuentras ese ítem que hace que consigas x anillo o brazalete que haga que Luffy mejore alguna de sus características. Sin embargo, en este caso ni siquiera las misiones son interesantes. Las misiones del juego están basadas todas con el mismo patrón, ir a un sitio, hablar con alguien, conseguir acabar con ciertos enemigos, pulsar x interruptor o interruptores y darte de bofetadas. Incluso hay ciertos momentos de la historia en los que el juego te obliga a hacer misiones tipo encargos como misiones principales y que te obligan ir de un sitio a otro para simplemente hablar dos palabras con un NPC y obligándote a volver al punto de inicio. Esto me ha recordado mucho a las misiones secundarias de Final Fantasy XV, que eran totalmente insípidas y faltas de interés porque se basaban en hacer encargos “chorras”.

La jugabilidad realmente tampoco ayuda mucho a que las misiones sean interesantes porque es realmente básica. Hay que decir que el sistema de mejoras de Luffy está bastante bien y es digno de destacar pero su aplicación es muy mejorable, porque al final, el sistema de combate es extremadamente repetitivo ya que se basa en un único botón para dar puñetazos y hacer combinaciones. Si bien es cierto que tenemos 4 modos de combate que son el normal, haki (modo ralentizado u observación), modo combate puro en el que Luffy tiene unas extremidades como de hierro y que se agiganta cuando pegamos y por último la cuarta marcha que transforma a Luffy en una especie de dios de la guerra pero que es tan básico como los anteriores.  Para activar esta cuarta marcha o cualquiera de los movimientos especiales que tiene Luffy tendremos que llenar la barra que se localiza debajo de la barra de vida. Podemos tener hasta tres barras completamente cargadas (marcadas por puntos a la dcha) y que en función de dichos puntos permitirá utilizar o no los ataques especiales. Dichos ataques cuestan uno, dos o tres puntos respectivamente. Lo único que nos saca un poco de la tónica y que te hace pensar un poco son los enfrentamientos finales con los BOSSES grandes, con los personajes propios de la franquicia. Hacen ataques especiales, todos únicos para cada personaje y hacen que te busques la vida para saber cómo esquivarlos y cómo hacer para poder asestarles un par de golpes que les hagan dolor.

Cabe destacar que el árbol de mejoras de habilidades de Luffy está bastante trabajado, se desglosa en seis secciones: Combates, parámetros generales, exploración y movilidad, haki de observación, haki de armamento y cuarta marcha. Conseguiremos puntos de HP al completar misiones principales y secundarias o al acabar con enemigos complicados que nos permitirán ir subiendo cada una de las opciones que deseemos dentro de las secciones anteriores.

Llegados a este punto, se me olvidaba hablar del Karma, un sistema que a priori puede parecer que las decisiones pueden afectar al desarrollo de la historia pero que más bien es una afinidad del personaje con el resto de NPCs y personajes del juego. Básicamente se basa en ir cubriendo una serie de misiones para ir ganando porcentaje hasta el máximo 100% de Karma con cada uno de ellos y conseguir aumentar nuestro nivel de pirata. Las misiones que tenemos que hacer, por lo general, sencillas, muy básicas y desplazamientos del punto a al punto b y poco más.

APARTADO GRÁFICO

En este aspecto el juego no tiene nada que reprochar, diseños muy atractivos tanto de personajes, como de ciudades, zonas o vegetación. Mucho colorido en general y elementos gráficos en las batallas que por momentos las hacen muy vistosas.

No he notado en ningún momento caídas de frames en mi versión de ps4 normal y me parece que el diseño de los personajes en general está realmente bien definido.

Las cinemáticas son un soplo de aire fresco para los momentos de aburrimiento y en general suelen ser bastante espectaculares.

El idioma es el japonés subtitulado al castellano pero por poner un punto negativo, en este aspecto, los personajes apenas hablaban en los diálogos, simplemente soltaban onomatopeyas y los rostros no se movían, ni gestos ni expresiones ni siquiera la boca, solo unas estatuas con movimientos puntuales mientras que los textos aparecen en la parte inferior de la pantalla.

SONIDO, BSO

Ya para ir acabando, los efectos de sonido de los puñetazos, patadas, saltos, vuelos entre árboles, explosiones y onomatopeyas son bastante agradables puesto que, aunque muy repetitivos a mí personalmente no me han parecido cansinos y en ciertos momentos resultan atractivos, sobre todo en los combates.

En cuestión a la banda sonora, he de decir que es simple y básica, los combates tienen siempre la misma música  y no se complicaron en exceso en este punto.

EXPERIENCIA Y CONCLUSIONES

Desde el punto de vista de no haber jugado anteriormente a los juegos de la franquicia he de decir que el juego en un principio me llamó bastante la atención, por historia y jugabilidad parecía muy divertido. Sobre todo teniendo en cuenta que era una historia totalmente nueva y que no había necesidad de ser un gran conocedor de los juegos que le preceden o del manga. Así que con ilusión cogí el mando y me puse al lío. De primeras bien, a medida que iba avanzando perdí un poco de interés por el poco atractivo que resultaba el mundo abierto para acabar en el tramo final pidiendo la hora. Es un juego muy interesante pero al que le falta chicha.

Análisis
  • One Piece: World Seeker
    SimpleVeredicto
    Lo bueno y lo malo
      • Lo bueno
        • Una historia que engancha
        • El árbol de mejoras de Luffy
      • Lo malo
        • Un mundo sin vida
        • Misiones poco interesantes
        • Combates muy repetitivos
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