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¿Pensaste que los juegos geniales de plataformas se habían acabado?

Bueno, acá entra en juego , para demostrarte que no podrías estar más equivocado.

NOT A HERO es un juego de disparos de plataformas, basado en la clásica jugabilidad de cubrirse y disparar, pero que a la vez, es muy fluido y dinámico, y que también pone a prueba constantemente tu velocidad de reacción.

Este juego vio la luz en PC allá por mayo de 2015, desarrollado por y publicado bajo el ala de , las misma empresas que lanzaron  y su secuela.

Pero NOT A HERO poco tiene que ver con OlliOlli, ya que en este caso nos encontramos con un juego de disparos tácticos pero que recordaremos más bien por su picante y muy gráfico humor.

Es muy difícil pensar en que el personaje principal del juego, no es un personaje jugable. Pero este es el caso de NOT A HERO, que tiene como “héroe” a un conejo morado antropomórfico llamado Bunnylord, personaje que viene de un futuro en el cual la Tierra se ve asolada por un gran holocausto nuclear que solo puede ser evitada si Bunnylord es elegido alcalde.

Para llegar a ser alcalde, Bunnylord recluta un perfecto equipo de antihéroes, quienes lo ayudarán en su campaña, que tiene como base eliminar al crimen en la ciudad.

Ahí en cuando nosotros entramos, jugando como uno de estos integrantes de la nueva mafia de Bunnylord.

La base de la campaña es realmente simple, eliminar a todos los criminales de la forma más cruel posible para demostrar el interés de Bunnylord por llevar la calma al pueblo.

Bunnylord por su parte se ocupará de mostrarse ante los medios como todo un héroe, mientras planea los siguiente ataques antimafias.

El equipo está integrado por 9 de los más capaces criminales, pero los mismas van apareciendo a medida que avanzamos en la historia.

Cada uno de estos oscuros personajes tiene habilidades especiales, que los distinguen del resto. Algunos son más rápidos, otros más resistentes y por último están aquellos que portan más armas.

Dependerá de nuestro estilo de juego elegir cuál es el más idóneo para cada misión.

El juego se rige por un sistema de porcentajes que va creciendo a medida que cumplimos con las misiones y con los objetivos secundarios en cada una de ellas. Este porcentaje incide directamente el día de las elecciones, el cual dirá si simplemente logramos el ser alcalde o un puesto mucho más importante, como el de primer ministro, rey o mejor aún, Megalord, algo así como un rey mundial elegido democráticamente.

Queda menos de un mes hasta el día de las elecciones y dependerá únicamente de nuestras habilidades como asesinos despiadados para salvar al mundo del holocausto nuclear.

Para superar el juego y cumplir con los objetivos secundarios deberemos manejar a la perfección las habilidades especiales de nuestros personajes y elegir sabiamente cual es el más apto para cada escenario, pero lo más importante de todo es saber cuando disparar, cuando moverse y cuando cubrirse.

Es un juego relativamente fácil de terminar, pero para lograr la meta de Global Megalord tendremos que poner todos nuestros esfuerzos en dicha tarea. Nadie quiere conformarse con ser un simple alcalde.

Cada misión comienza con una no tan breve introducción dada por nuestro futuro alcalde, y al finalizar, él nos agradecerá con un delicioso almuerzo, acompañado con un honorable discurso. Ambas presentaciones están cargadas de chistes y gags, no aptos para todo público pero sin lugar a dudas, muy bien utilizados. Estos chistes suelen tocar los temas más trillados, como la sexualidad, la violencia y porque no, pegarle un poco a las minorías, aunque no es algo para alarmarse ni ponerse ultrasensibles, simplemente disfrutenlos.

Como se ven en todas las imágenes, el juego tiene un estilo gráfico de 8 bits que, a muchos puede gustarle, pero muchos otros estamos de acuerdo con que le quita bastante originalidad ya que está siendo usado muy constantemente en muchos juegos indies. Pero igualmente hay que saber apreciar el trabajo artístico en este juego y destacar el hecho de que todos los escenarios están muy bien trabajados, así como también los personajes y las animaciones tanto al correr como al disparar, recargar, deslizarse y romper cosas.

Sin dudas la música no es el punto fuerte de este juego, debido a que pasa tan desapercibida que cuesta acordarse que realmente hay música de fondo durante las misiones, pero por suerte no todo el equipo de sonido es un fracaso, ya que el trabajo tras los efectos, tanto en disparos como en roturas y en las voces de los pocos personajes que hablan en el juego, es genial, muy realista y en el caso de las voces, muy divertido y atractivo porque no hablan ningún idioma conocido sino más bien, son un montón de sonidos raros.

Por lo general cuando un juego nos pone objetivos secundarios tenemos la mala costumbre de tomarlos como si fuera un reto personal. Esta sensación se ve intensificada en NOT A HERO, no solo porque dichos objetivos son bastante difíciles y divertidos de realizar, sino que también porque hay varias situaciones que te impulsan a lograrlos, más que nada una vez terminado el juego sin lograr la puntuación del 100%.

Si este es el caso, un Bunnylord del futuro irrumpirá en nuestra celebración para contarnos que en el futuro tampoco se llega a la paz total, por no haber ganado el puesto de Global Megalor.

Pero si alcanzamos la corona máxima, el mismo conejito aparecerá para felicitarnos y decirnos que todo marcha de la mejor manera.

NOT A HERO no es un juego que marcará un antes y un después en nuestra vida como pudieron hacerlo Legend of Zelda, Final Fantasy o Pokémon, pero si es una gran alternativa para cuando nos encontremos aburridos y necesitas un juego más casual para ocupar algunos minutos, o un par de horitas. Es un juego divertido por su acción y humor y que por suerte nos da unos lindos desafíos con su creciente dificultad.

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