Shadow of the Colossus Remake – Análisis

Pasaron ya más de 10 años de la llegada de Shadow of the Colossus a nuestras vidas. Lanzado originalmente para la PlayStation 2, el buque de guerra de Sony por ese entonces, Shadow of the Colossus propuso un modelo de juego completamente nuevo, que nos marcó para siempre y el cual nos dejó con ganas de más.

Shadow of the Colossus es el resultado del arduo trabajo de Team ICO, el equipo liderado por Fumito Ueda, quien fue director de Ico, un juego también de PlayStation 2. A Ico no le fue muy bien en cuanto a ventas, pero si inició un gran revuelo entre la prensa y la gente del ambiente, lo que sirvio para sentar las bases del exito de Shadow of the Colossus, que si bien no fué una secuela directa, si tuvo mucho en común.

A esta altura es realmente dificíl encontrar que alguien mayor de 20 años que no conozca y aprecie Shadow of the Colossus. Es ese cariño por esta obra maestra que nos da la responsabilidad de llevarles a los más chicos, y a aquellos que se lo perdieron en su momento, la experiencia de cazar colosos.

Esta es una historia de princesas y caballeros

Pese a los espectacular de esta entrega, Shadow of the Colossus es un juego muy difícil de vender. La premisa es sencilla y dicha a las apuradas puede quedar muy mal parada. Se podría decir que el juego se basa en salir de un templo, buscar a un coloso, matarlo y repetir el proceso más de una docena de veces. Esto a oidos de cualquiera suena como una perdida de tiempo, pero la realidad es que Shadow of the Colossus es realmente complejo.

Desde siempre se contaron historias de amor, valentía y compromiso, pero Shadow of the Colossus lleva esta base a un nuevo nivel.

Nos pondremos en la piel de Wander, un joven cuyo único objetivo es revivir a su amada Mono. Armado con su arco y la espada mágica ingresa a Las Tierras Prohibidas montado sobre su caballo Agro, quien nos acompañara a lo largo de nuestra cruzada épica. Las Tierras Prohibidas son un recito sagrada para la tribu de Wander y Mono, ya que en ellas se encuentra desterrado Dormin, un demonio condenado por Lord Emon, líder de la tribu. Luego de ingresar en Shrine of Worship, un templo ubicado justo en centro de Las Tierras Prohibidas, Dormin se manifiesta frente a Wander. Wander, portador de la espada mágica, el único arma capaz de matar a los colosos, hace un trato con Dormin, en el cual se propone a derrotar a los ídolos que contienen al demonio a cambio de que él use sus poderes para revivir a Mono. Esto ídolos no son más que representaciones de piedra de los colosos que habitan Las Tierras Prohibidas, lo que lo deja a ellos como nuestros enemigos jurados.

Ahí empieza nuestra aventura imposible, matar a dieciséis criaturas gigantescas las cuales se encuentra en lugares hermosos pero apartados en un mapa que los hace parecer chicos en comparación.

¿Qué otra forma de demostrar nuestro amor si no es logrando lo imposible, asolando fortalezas y conquistando dragones?

Rodeado de flores, montañas e iguanas

Las Tierras Prohibidas es sin duda alguna el resultado de una imaginación prodigia. Este lugar es demasiado hermoso para ser posible y demasiado real para estar en un videojuego. Los primero que nos presenta este mapa colosal es un puente igual de enorme, de hecho es el más largo alguna vez mostrado en un juego. Dicho puente de piedra conduce a Shrine of Worship, un templo abierto, decorado en cada extremo visible, muy luminoso y plagado de dinamismo, como muzgo y pequeñas aves que viene a visitarnos. Este lugar sagrado se encuentre en el medio exacto de las tierra que lo tienen todo, desde desiertos hasta mares, pasando por montañas y vergeles cargados de vida. Agro, nuestra fiel montura, no será nuestro único compañero animal en el mapa, también tendremos, aves y lagartijas para toda la extensión y no podemos dejar de lado árboles de aspecto único, hermosos y coloridos, tanto como las flores que los rodean. Igual de impresionante es ver las cascadas y las grutas, las cuales parecen llamarnos cada vez que estamos cerca. Nos es imposible no mencionar los santuarios distribuidos por todo el área, los cuales no solo nos sirven para guardar la partida sino que también aportan a ese misticismo tan característico.

Contra nuestras peores pesadillas, el más puro de nuestro sueños

Amor, esa fuerza que nos permite lograr lo imposible, romper todos las barreras, y que lo hagamos de todo sin entender el porqué. En esta historia Wander debe enfrentar a 16 colosos, criaturas que lo superar por montones en todo, menos en determinación. Estas criaturas se encuentran desparramadas por todo el mapa, algunos en desiertos, otros en lagos, hasta pueden estar dentro de templos, pero solo se nos presentaran cuando el momento sea el indicado. Dormin nos dirá en cual es nuestro rival a derrotar, pero encontrar a algunos de ellos no será nada sencillo. Nuestro GPS en este mundo será la espada mágica que refleja el sol en la dirección donde se encuentra nuestro objetivo, una linea recta en un mapa lleno de obstáculos. Encontraremos al coloso solo después de recorrer kilometros a lomo de Agro, pasando por todo tipo de terreno, pero eso suele ser lo mas fácil. Una vez presentado nuestro oponente, tendremos como meta visualizar la forma de domar a una criatura que suele ser varias veces más grande que nosotros, y cuando no, simplemente es más rápida y fuerte. Cada coloso cuenta con uno o más puntos débiles en los cuales podremos inferir un gran daño con nuestra espada, pero para llegar a esos puntos deberemos usar nuestra astucia, la disposición del entorno y las flaquesas del enemigo. Es como tomar una fortaleza sin ninguna ayuda.

a
Nuestros ojos nos estan solos

Detrás de todo gran juego hay una gran banda sonora. Los sonidos que se escuchan a los largo de Shadow of the Colossus tienen reservado un lugar especial en los corazones de cada participante que haya estado en los zapatos de Wander. Música tranquila pero conmovedora para acompañar nuestros paseos a caballos, fanfarrias enérgicas para destrozar a nuestros enemigos, eso es lo que escucharemos en nuestro paseo por los prados y desiertos. Algunas de ellas se quedaran en nuestras mentes para siempre, e incluso en nuestras playlists. No podemos evitar hablar de los efectos de sonido que acompañan a nuestras saetas cuando salen del arco, a nuestra espada cuando rebana el aire ni al gemido de los colosos al atacar o al ser heridos. También me llevo una gran recuerdo de la voz de Dormin, ese enigmática pero tranquilizadora mezcla de la firmeza masculina con la calidez femenina y el misticismo de una lengua ininteligible.

Las herramientas para alcanzar nuestra meta

No es demasiado lo que Wander tiene para hacerle frente a las ya mencionadas colosales criaturas. El héroe demuestra sus capacidades a la hora de usar su arco, instrumento que si bien no es apto para matar colosos, si nos sirve más de una vez para ayudarnos a alcanzar sus puntos débiles, y para tirar fruta de los árboles. Nuestra arma predilecta será la espada mágica, una hoja sagrada que Wander roba antes de emprender su viaje, la cuenta contiene el único poder capaz de acabar con los colosos. Aunque la espada y el arco son, obviamente, nuestra defensa y ofensa contra los enemigos, también deberemos hacer uso de otros menesteres menos notables, pero no imprescindibles, como nuestro compañero Agro, el caballos que no le teme a nada, la capacidad de Wander para trepar y soportar el daño y nuestra inteligencia para descifrar las debilidades de nuestros oponentes. Tampoco nos olvidemos de la paciencia, que será necesaria para soportar todos los malos momentos que nos hace pasar los movimientos erráticos de la cámara.

Los recuerdos, la realidad, nuestro presente

Como dijimos al principio, Shadow of the Colossus salió en PlayStation 2, una consola que en el principio de los 2000 nos fascino a todo por las ventaja que tenía por sobre lo ya conocida. Gráficos que enamoraban, mecánicas más pulidas y sonido de mayor fidelidad era lo que hacía que esta plataforma dominara el mercado. Shadow of the Colossus exploto todas esta cualidades como ningún otro lanzamiento, tanto que en ese entonces nos sentimos realmente en un terreno inhóspito, jamás explorado, montando sobre un caballo que nunca había conocido una limitación. Pero eso fue hace años, cuando éramos chicos, hace más de una década. Si ahora tocáramos una copia de Shadow of the Colossus seguramente nos sentiríamos nostálgicos, con la cabeza invadida de recuerdo de una niñez llena de aventuras, pero a la vez nos toparíamos con una realidad, las vistas no eran tan increíbles como las recordábamos. Las escala en la que se maneja la iluminación, el rango de colores, la suavidad de los movimientos, el contorno de los objetos, los detalles en los paisajes, todo eso se veía muy limitado por la tecnología de ese entonces, éramos nosotros los que rellenábamos esos huecos con imaginación. Por suerte para nosotros, la gente de BluePoint Studio se encargó de aquellos alienado por la realidad ya no deban imaginar nada. Gracias a dicho estudio, Shadow of the Colossus Remake hace realidad lo que nuestra imaginación creó. Ahora nos encontramos con tierras realmente fértiles y plagadas de hierbas y follaje, los pelos de Wander y la crin de Agron moviéndose por el viento, los colosos mostrando detalladamente todos sus movimientos y el agua azul fluyendo por los ríos. Recorrer estas nuevas Tierras Prohibidas es una placer para los sentidos y más cuando lo podes dejar todo almacenado en tus recuerdos gracias al modo fotográfico, el cual nos permite capturar cada momento, agregándole filtros y ajustes de cámara. Sin duda una gran vuelta por el parque.

Para agradecer a todos los que leyeron hasta acá, les dejamos esta galería de capturas, para adelantarles la experiencia que van a tener al probar esta nueva entrega de BluePoint.

Ingresar
Cargando…
Regístrate!

New membership are not allowed.

Cargando…