Star Wars Battlefront II – Análisis

Los videojuegos de Star Wars siempre fueron una parte importante de la industria, casi todos en este medio recordamos haber visto por lo menos un título con la temática de esta saga. En mi opinión, los dos juegos que más resaltan de esta franquicia son el genial RPG Knights of The Old Republic y Battlefront II, y como se puede deducir, en este último haré más hincapié.

Battlefront II fue famoso en su época por ofrecer batallas multijugador temáticas de Star Wars en mapas enormes, estar repleto de personajes famosos de la saga, y ofrecer batallas de 64 jugadores en PC. Era muy común compararlo con juegos como Battlefield 1942 y el reciente Battlefield Vietnam de la época, ambos ofrecían una experiencia en esencia parecida, pero Battlefront II siendo mucho más ambicioso y eficiente al momento de representar batallas de escalas multitudinarias.

Teletransportandonos ahora a 2015, DICE, desarrolladores de la saga Battlefield lanza Star Wars Battlefront, un reboot de la saga de videojuegos original adaptado a los estándares modernos de videojuegos. El Battlefront de 2015 era un juego muy divertido, tanto su apartado gráfico como sonoro era excelente y sus ideas jugables, si bien en gran parte influenciadas por Battlefield, eran más que correctas. Los problemas gravísimos que tuvo Battlefront fueron dos: Un sistema de progresión corto y deficiente, y la ausencia de una campaña de un jugador. Estas dos cosas terminaron haciendo que el juego al cabo de dos meses haya perdido una cantidad de jugadores increíble.

Dos años después, EA lanza Star Wars Battlefront II, con la premisa de mejorar los problemas presentes en Battlefront II, y eso incluye la adición de una campaña que también será tocada en este review.

Nuevas cosas, pero muy familiar

Battlefront II apuesta por conservar la fórmula del juego anterior, en esencia es el mismo Battlefront que vimos en 2015, pero con diferentes mapas, mas héroes en el juego base y el polémico añadido de cajas de recompensa. Si, esas cajas que todavía siguen causando controversia.

El modo insignia de esta entrega es otra vez “Asalto Galáctico”, un modo para 40 jugadores en el cual un equipo tiene que capturar ciertos objetivos mientras que el otro defiende. Similar al modo rush de Battlefield. Es en este modo donde tuve mis primeras experiencias con este juego y donde encontré sus mayores problemas. Para empezar, el netcode del juego podría ser mucho mejor. Varias veces me encontré muriendo cuando estoy detrás de una cobertura o teniendo pequeños hitchings de red durante la partida. Provocando en varias situaciones que muera por ello.

Mi segundo problema yace en las habilidades de los personajes, en especial la habilidad que se activa con “E” o también dicho vagamente “la del medio”. Cada clase tiene su habilidad característica pero tienen dos cosas en común: Es agresiva y abusable. El problema principal con esto es el cooldown inexistente de ambas, por ejemplo la escopeta de la clase de asalto que te hace más rápido y la capacidad de matar de un solo tiro estando cerca durante lo que parecen 30 segundos. Lo más lógico cuando la usas es correr hacia el enemigo y llenarlo de la mayor cantidad de plomo posible. El problema de esta habilidad es que si bien tiene un cooldown moderado de alrededor de 1 minuto, si mueres, al respawnear tenes todas las habilidades recuperadas, incluyendo esa. Lo que provoca un rusheo y abuso constante de esta habilidad: Spawneas, la activas, te llevas unos cuantos, Morís y repetís. Lo mismo pasa con la metralladora pesada de la clase de asalto, estos son elementos que no se tuvieron muy en cuenta al momento del balanceo.

El tercer y más grande problema es el sistema de cajas de recompensa, así es como se determina la progresión en este juego y es una práctica bastante sucia. Básicamente las mejoras que consigues para tus personajes se basan en la apertura de cajas con probabilidades random de tirarte mejoras y determinados niveles de ella, como es de suponer, las cajas más difíciles de conseguir son las que mejor recompensas te darán. Si bien este sistema estaba pensado perversamente para que termines gastando dinero real comprando cajas y cajas, después de todo el tumulto y barullo que tuvo EA respecto a esta práctica en el juego, termino quitando la opción de comprarlas, lo que termina generando que la única manera de conseguir estas cajas sea mediante los créditos que conseguís jugando y un drop diario de una caja de regalo.

Esto presenta dos problemas: La cantidad enorme de tiempo que lleva conseguir las mejoras para todo el juego, lo que algunos hablan de cerca de 4.500 horas, y el hecho de que el sistema de progresión no este centrado en tu esfuerzo o tiempo en determinada clase, si no en el hecho de que tengas suerte o no. Esta práctica termina generando que los jugadores más casuales terminen abandonando el juego, reduciendo su playerbase y matándolo, como sucedió con el primer Battlefront.

Y esto es una lástima, ya que Battlefront II realmente es un juego multijugador muy divertido. El balance de las armas no está mal y el sistema de puntos de batalla para poder acceder a unidades especiales funciona muy bien. Presenta una acción frenética, momentos espectaculares que superan con creces a las escenas de acción de la película en si y una mezcla de reflejos y pensamiento rápido para que las partidas realmente te quiten el aliento.  Ser un stormtrooper y ver a un compañero usar el jetpack para tomar una posición, doblar la esquina y empezar un tiroteo con los rebeldes son momentos únicos que se te quedan impregnados en la cabeza. Todo gracias a la calidad de animación y efectos especiales al que nos tiene acostumbrados el motor Frostbite.

Una campaña que deja mucho que desear

Moviéndose al otro terreno, lo “novedoso” de Battlefront II es la campaña original que tiene. Y no, no vale la pena. La historia comienza con Iden Versio, comandante del escuadrón infernal, capturada en una nave rebelde justo antes de los sucesos de Star Wars VI: El retorno del Jedi. La idea de esta misión principal es mostrarnos, además de los controles básicos, de lo que es capaz el escuadrón infernal. Infiltrarse en una nave rebelde, borrar información y volver a casa sanos y salvos.

¿Qué problema tiene? Casi todo. El gameplay es básicamente igual al multijugador pero con bots y niveles lineales. Te moves por un mapa del punto A al punto B, matas unos bots que corren descerebradamente hacia vos en el camino, aparece una cinemática y repetís. Hay apenas elementos que lo separen de la jugabilidad del multijugador, y uno de ellos es la linealidad.

Otro punto que se me hace inexplicable, es que la campaña cuenta con una calidad gráfica inferior a la que encontramos en el multijugador. Los ambientes carecen de ese cuidado y detalle, parecen rellenados a lo pavote, sin pensarlo muy bien. Un ejemplo de esto es la misión en el planeta Pillio, debe ser el peor mapa, gráficamente hablando, que vi en un juego con Frostbite 3. Para colmo, se usa parte del escaso tiempo de la campaña (3 horas), para dedicar niveles a personajes icónicos de la saga, como Luke Skywalker, la princesa Leia y un Han Solo barbudo. Quitándole no solo protagonismo sino desarrollo a los personajes que conforman la parte más importante de la campaña. Provocando que no solo no nos importe si les pasa algo, sino que también no nos importen los momentos más “emotivos” de la historia.

La campaña de Battlefront II es una oportunidad desaprovechada, pudiendo desarrollar mucho más sobre el lado humano del Imperio, decide provocar un cambio de corazones de manera muy cliché y volviéndose un producto a la altura de la pésima Rogue One. Todos los personajes cumplen con un estereotipo y podes predecir que va a hacer cada uno y como va a terminar cada historia con facilidad. Reacciones sin explicación, momentos vergonzosos y un intento de comedia que no llega a calar no ayudan tampoco. La campaña en si da la impresión de haber sido rusheada a mas no poder, como un agregado para agregar un punto de venta y seguir facturando dinero. Muy similar a lo que pasa con las campañas de Battlefield 3, Battlefield 4 y Battlefield 1. DICE no demuestra ser capaz de hacer una campaña decente desde 2011, lo cual termina disminuyendo mis expectativas respecto a lo que logro en su momento con Bad Company.

En resumen:

Battlefront II es una clara mejora respecto a su precuela, pero con estas mejoras se sumaron problemas: Un sistema de caja de recompensas que no funciona muy bien, un problema de balanceo respecto a sus habilidades y algunos problemas de netcode. Sin embargo es capaz de ofrecer una experiencia robusta y muchísimas horas de diversión. El aspecto multijugador de este juego cumple con creces y es recomendable.

Por otro lado, la campaña de Battlefront II no solo es corta, sino que también se siente igual que el multijugador y no aporta nada nuevo además de la linealidad de sus niveles y una historia que seguir. Personajes olvidables, una historia cliché y chistes malos no son suficientes para que destaque en algún punto. En el lado positivo se puede considerarla como un tutorial para el multijugador, pero después sirve prácticamente de pisapapeles.

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