Análisis Trials of Mana – (PS4)

La saga “Seiken Densetsu”, nombre original  de esta serie de juegos que tuvo su nacimiento en la mítica Game Boy en el año 1991, y que nos llegaría con el nombre de “Mystic Quest” a nuestro país, ha estado siempre bajo la sombra de “Final Fantasy” dentro de la propia SquareSoft y Square-Enix, pero no por ello han sido juegos de menor calidad. De hecho, el primer título se concibió para compartir universo con “Final Fantasy” y algunos elementos, como los Chocobos, estaban presentes en este título. La gran diferencia era que en este caso, la jugabilidad optaba por la acción en tiempo real, y también, que a partir de la segunda entrega, “Secret Of Mana”, a la que confieso dediqué una cantidad indecente de horas en mi Super Nintendo (por ahí tengo una partida con el contador de horas en 99:99) se le añadió un maravilloso incentivo, más si tenemos en cuenta los años en los que estamos hablando: la posibilidad de disfrutar la aventura con un amigo (o dos si teníamos el multitap) , algo que hizo ganarse el cariño de muchos, entre los que me incluyo, por tener recuerdos fantásticos, no solo de la magia, la aventura, los colores y la épica de los RPG de los 90, si no por poder haber jugado codo con codo una aventura de esta envergadura junto a un amigo.

Su tercera entrega, “Seiken Densetsu 3” nunca salió de Japón, pero quienes pudimos probarlo de una manera u otra, descubrimos otro concepto revolucionario para la época: nos permitía vivir la nueva aventura de la serie con un equipo de 3 personajes de entre 6 disponibles a nuestro gusto, y no solo eso, además de en lo jugable, nuestra elección cambiaría algunos acontecimientos del juego y algunos enfrentamientos finales.

Con esto sobre la mesa, y mientras escribo estas líneas no me resulta extraño que cuando vi el anuncio de Trials of Mana por primera vez, los ojos se me llenaran de lagrimillas. Todo lo que vi en aquel primer tráiler, como jugador del original, me llamó poderosamente la atención, y despertó en mi yo actual, emociones de hacía muchos años. Y ahora que lo he completado, puedo asegurar que todas esas sensaciones se han mantenido hasta el último minuto de juego. Trials of Mana, es un gran RPG si nunca se ha disfrutado del original. Pero como remake, es una flecha fabricada con el diamante más brillante y afilado que se pueda encontrar, con el propósito de atravesar la más dura de las corazas y llegar justo a donde apunta: a los corazones y a la nostalgia de los que en su día vivimos no solo la magia de este fantástico RPG, si no de tantos otros de los 90. Porque Trials of Mana es, por encima de todo, un remake con un equilibrio casi perfecto entre el más impoluto respeto por la obra original y las renovaciones jugables y gráficas que se le podría pedir en pleno 2020.

El diseño de los personajes es genial. ¿Os recuerda a alguien el pelo de Kevin?

LA LEYENDA DEL MANA: UN ÁRBOL, UNA ESPADA, UN ELEGIDO.

Cierto es que la historia de la saga “Mana” nunca ha sido excesivamente compleja ni profunda, y como pasa con la saga de la Trifuerza, siempre se repiten los cimientos de la historia, que en este caso habla del Árbol del Mana, la representación de la Diosa que protege el mundo y su equilibrio, si dicho equilibrio está en peligro porque el mana se debilite, el mundo se verá sumido en el caos, y un elegido por la Diosa deberá hacerse con la Espada de Mana, un arma capaz de darle a la persona que la posea el poder de enfrentarse a los mismos dioses.

Desde aquí, cada entrega de la serie ha tenido su historia, personajes y ambientación particular, pero como veis, es una historia más bien simple y arquetípica de muchos juegos de rol de los 90. La cuestión es, que simplemente funciona, si bien es cierto que vista con la madurez de la edad, y en pleno 2020, es fácil encontrarle ciertos fallos al guión o el uso de ciertos clichés, aunque ya os adelanto, que al ser un argumento sencillo, son cuestiones que tampoco molestan excesivamente.

En el caso de Trials of Mana, la historia gira en torno a 6 naciones, que por hilos del destino, y de los villanos de turno, acaban enfrentadas entre sí. Y en cada una de éstas naciones, habita uno de los protagonistas que podemos elegir, que se embarcarán en busca del poder del mana por motivos individuales y personales, así por ejemplo, Duran, el espadachín, comenzará su viaje con el único propósito de hacerse más poderoso mediante el ritual de cambiar de clase, mientras que Kevin se pondrá en marcha con la intención de resucitar a su único amigo, un cachorro de lobo llamado Karl.

Los errores argumentales que vais a detectar, vienen heredados simplemente de ser un calco de la versión original de Snes. En el año 93 gestionar el desarrollo de un argumento que se podía afrontar desde 6 puntos de vista diferentes, y que se entrelazaba de unas maneras u otras según la configuración de nuestro grupo era una tarea posiblemente titánica, y por eso, es posible que encontréis puntos de la trama resueltos de manera muy descafeinada, sobre todo si en nuestro grupo tenemos 2 representantes de 2 reinos enfrentados. Aunque sí que resulta llamativo el encontrarnos villanos durante nuestra aventura de los que no volveremos a saber nada ni presenciaremos su desenlace, pero esto no es porque el juego no lo haga, simplemente, es que ese villano y ese desenlace podrás presenciarlo y jugarlo con un personaje principal distinto, o unos compañeros diferentes, lo que me lleva a otra conclusión, y es, la rejugabilidad de la trama. Ésta entrega ya se pensó en su momento con la idea de que el jugador la pudiera volver a jugar varias veces, y para ello, crear una historia simple, no excesivamente larga, pero funcional, es la manera ideal de conseguir esto.

Porque al menos yo me sincero confesando que una historia ligera, divertida y disfrutable, de unas 25 o 30 horas como dura el título, me apetece volver a afrontarla con distintos personajes, pero no tengo claro que si la narrativa fuera excesivamente densa, y la duración del juego triplicara la que tiene, mis ganas de darle otra vuelta fueran las mismas.

El mapamundi, momento clásico de los RPG de los 90 en el que nos sentíamos totalmente libres….¡Que recuerdos!

SUBIDA DE NIVEL JUGABLE

Desde luego el aspecto que más cambios y modificaciones ha sufrido (obviando los gráficos) es el jugable, y todos me han parecido excelentes y perfectamente medidos. Jugar a Trials of Mana se siente, incluso con todas las enormes diferencias, como jugar al original de Snes. Sigue teniendo su menú radial para usar objetos y magias, sigue siendo un action RPG y sigue teniendo combates rápidos y abundantes. Pero no sólo ha evolucionado como cabría esperar en el año 2020, y es que todos los fallos que se me vienen a la mente al repasar el título original, están solventados. Si, el original era un juegazo (y lo sigue siendo) pero eso no quiere decir que no tuviera fallos, y en los combates, especialmente si contábamos con Ángela en el grupo, los cortes de ritmo para abrir los menús y usar magias eran constantes, algunos personajes, como la misma Ángela o Falco, eran casi un lastre hasta bien avanzada la aventura, y además los enemigos podían usar técnicas muy poderosas paralizando la acción, imposibilitando que nosotros como jugadores pudiéramos esquivar o bloquear ese ataque de manera alguna.

Todo esto ha sido arreglado, ahora las magias se usan sin que la acción se pare, mediante 4 ranuras de acceso directo que tenemos disponibles, pero incluso si acudimos al menú radial para usar algún objeto o técnica que no tengamos asignada, funciona de manera cómoda y ágil, consiguiendo así que los combates sean extremadamente rápidos, de hecho, los que afrontemos contra enemigos normales se resuelven en unos pocos segundos.

Ahora los enemigos marcan un área de efecto cuando van a lanzar una de sus técnicas más poderosas, pudiendo ver una línea recta, un círculo, o un arco de efecto, que se va rellenando, si nos encontramos dentro de la zona cuando se termine de rellenar, recibiremos el golpe. No obstante, ahora nuestros héroes cuentan con un botón de esquiva con el que podremos rodar para evitar el daño, creando unos combates que juegan mucho con el espacio, y que sobretodo en los jefes, nos obligan a estar constantemente en movimiento, y atentos a todo nuestro entorno.

También se le ha incluido al juego un sistema de combos bastante sencillo, con una combinación que sirve para derribar al enemigo (no siempre funciona) otra para atacar en área si estamos rodeados, y las dos últimas combinaciones que conseguiremos al ir aumentando nuestra clase y que nos permiten dar golpes realmente potentes. Otra novedad es la de posibilidad de saltar para poder atacar a los enemigos aéreos, y con la posibilidad de cambiar de personaje en cualquier momento nos dejan unos combates muy divertidos y dinámicos.

Las mejoras no se limitan al combate, todo el sistema de subida de nivel, ha sido modificado de manera generosa y muy de agradecer si se tiene reciente el sistema clásico. Cada vez que subamos de nivel se nos entregará una cantidad de puntos de entrenamiento, que podemos derivar a distintas facetas de nuestro personaje: Fuerza, Constitución, Inteligencia, Sabiduría o Suerte. Y en cada apartado, podremos ver con antelación que vamos a poder conseguir si invertimos cierta cantidad de puntos en cada área, algo muy de agradecer, ya que en el original, no se nos decía nada de esto, y podríamos dejarnos habilidades de un personaje sin desbloquear por no invertir en atributos que a priori podíamos considerar innecesarios en un personaje (como la fuerza para una hechicera). Además de las clásicas habilidades activas, que van desde los típicos hechizos de fuego o hielo, hasta magias de curación o de aumentar atributos al grupo, se han incluido en ésta versión habilidades pasivas, de las que tendremos unas ranuras limitadas para equipar, y que irán aumentando conforme subamos de clase. Algunas de estas habilidades serán solo para el personaje que las desbloquea, y otras, llamadas vinculadas, pueden ser equipadas por cualquier miembro del grupo. Todo esto, sobretodo en compases finales de la aventura, nos permite crear unas configuraciones de personaje increíblemente poderosas.

También se agradece mucho las explicaciones de las distintas clases a las que podemos cambiar, ya que en el original no nos daban ninguna información más allá del nombre. En cambio en esta versión, nos explicarán en que se especializa cada clase, y nos mostrarán un par de habilidades y los aumentos en las distintas estadísticas para poder elegir de manera correcta según nuestros gustos.

En el original el cambio de clase era un salto de fe sin saber en que ibamos a evolucionar, en el remake se ha solucionado.

Desafortunadamente, todo lo que he contado se diluye a causa del punto más flojo del juego, y nunca mejor dicho: la dificultad. Incluso habiéndolo jugado en difícil desde el principio, apenas he muerto un par de veces en toda la aventura, una auténtica lástima, ya que todas estas funciones, en lugar de ayudar al jugador en los compases más avanzados del juego, por haber gestionado bien su grupo, lo que hace es darte la posibilidad de humillar completamente incluso a los jefes más poderosos. Es un mal no especialmente grave, porque pese a no ser especialmente complicado, durante las 30 horas que me ha durado la aventura, he tenido una sensación preciosa que creo, debe ser obligado en cualquier videojuego, y es esa sensación de empezar y no poder soltar el mando, y es que pese a este defecto, sin duda en lo jugable es de manera indiscutible, MUY divertido.

Otra faceta que en se ha visto potenciada de manera fantástica es la exploración, en el original explorar los escenarios no servía absolutamente para nada. Ir a diferentes zonas de los mapas como mucho nos llevaban a callejones sin salida con enemigos a los que derrotar para conseguir más experiencia y objetos, pero en ningún caso íbamos a encontrar cofres u otro tipo de recompensas por desviarnos del camino principal. En esta ocasión los mapas están repletos de cofres, pequeñas bolas de luz que aportan objetos o dinero, semillas, que podremos plantar en posadas para conseguir importantes objetos y un nuevo añadido: Cactollio, un simpático cactus que deberemos encontrar en los escenarios y que nos recompensará con jugosas recompensas a medida que vayamos rellenando una tarjeta de sellos que nos entregará la primera vez que demos con él.

Aunque gráficamente no es ni mucho menos puntero, es un título muy bonito visualmente.

MUSICA, DISEÑO Y COLOR DE LOS 90

El apartado técnico y artístico del juego me ha dejado también con una sensación de magia y nostalgia constante. Vamos a ser claros, gráficamente, en el sentido más técnico de la palabra, es un juego correcto sin más, pero no todo es potencia bruta, a veces unos buenos diseños y llamativos colores pueden hacer de un videojuego un producto realmente atractivo sin necesidad de ser puntero. Trials of Mana es un ejemplo de esto, empezando por sus protagonistas, con unos fantásticos diseños, que en algunos momentos puede que os recuerden a “Dragon Ball” y que irán haciéndose más complejos e imponentes conforme suben de clase, dejando claro en lo visual también, que somos mucho más poderosos que al principio de la aventura, hasta los escenarios nevados, bosques con flores brillantes, o atardeceres naranjas de una intensidad cegadora, nos deja un apartado visual muy bonito, al que además acompañarán unas melodías que ambientan perfectamente el sitio en el que estemos. Canciones alegres y cálidas para pueblos, mesetas o bosques, o canciones lúgubres e incluso incomodas para zonas oscuras o siniestras. Mención especial al detalle de dejar seleccionar la banda sonora de la versión de Snes o la remasterizada, que como el resto del remake, son extremadamente respetuosas con las composiciones originales, mejorándolas, pero sin cambiarlas un ápice.

Se podría juzgar si el título es correcto sin más en el apartado gráfico, o si el dejar la potencia visual en este nivel ha sido una decisión de diseño consciente para no perder la estética original del título. En mi opinión, creo que dejar este nivel ha sido una decisión correcta y quizás haberle dado demasiada potencia gráfica al título, lo hubiese separado más de la obra original y además, hubiese desentonado más con el desarrollo narrativo y jugable de la aventura.

Ahora bien, hay cosas que no tienen justificación ni excusa alguna, como las pobres animaciones durante las cinemáticas, especialmente los momentos más importantes de la historia, donde los personajes se mueven más bien poco, y si bien es cierto que a nivel facial son más o menos expresivos por su estética anime, en cuanto a lenguaje corporal no llegan a trasmitir mucho. Ni hablar de los secundarios, que no pasan de “muñecos”, se puede apostar por un estilo gráfico simple y colorido como el que tiene el juego, que insisto, me parece acertado en su propuesta y aún con eso ser capaces de presentar cinemáticas creíbles y trabajadas.

En cuanto a la localización, el juego llega con voces en inglés o japonés (recomiendo las últimas) y con textos perfectamente localizados al castellano.

Algunos escenarios como las praderas llenas de flores están llenas de color, pero incluso un oasis en mitad del atardecer puede ser una explosión de color.

CONCLUSIONES

Trials of Mana, es como juego, un notable y divertido JRPG de acción con un factor muy atractivo de rejugabilidad que muy pocos títulos del género pueden ofrecer. Pero como remake, es una auténtica joya, una prueba de profundo respeto a la obra, y una carta de amor a todos los que amamos el título original. Puede que algunos, cuando leáis mi texto, penséis que estoy influenciado por la nostalgia, pero precisamente ese es el factor más valioso del juego. Con la fácil y reciente comparación que tenemos en el remake de Final Fantasy VII, es fácil ver las dos caras de una misma moneda: uno ha querido renovar, reinventar y reinterpretar una obra, de manera totalmente ambiciosa en cada uno de sus apartados, también con la intención de que nuevos jugadores puedan descubrir la aventura de Cloud y sus amigos. Aquí, Square Enix ha apostado por crear un producto por y para los nostálgicos, que evidentemente pueden disfrutar los que nunca jugaron el juego en “El Cerebro de la Bestia”, pero que en todos los que disfrutamos de aquella época dorada del JRPG en los 16 bits despertará sensaciones familiares y preciosas, solo empañadas por una escasa dificultad, y algunas decisiones de diseño y técnicas menores, que con el paso de los años, se hacen visibles, pero que en ningún caso arruinan la experiencia de un JRPG clásico: Un grupo de héroes, un viaje épico para salvar el mundo, melodías pegadizas, y sobretodo, magia y diversión.

La espada aguardará pacientemente a la próxima aventura del Mana, y yo también.

Review
  • NOSTALGIA ACTUALIZADATotal Score
    PUNTOS POSITIVOS

    + Muy respetuoso con la obra original.
    + Altamente rejugable.
    + Divertido de principio a fin.

      PUNTOS NEGATIVOS

      - Cinématicas pobres.
      - Demasiado fácil incluso en difícil.

        Leave a Comment

        Estamos en Vivo!
        ¡Cuanto Pochocolo!
        Login
        Loading...
        Sign Up

        New membership are not allowed.

        Loading...